Representantes del alumnado de la Universidad del País Vasco (EHU) han solicitado la implementación de una línea de autobús pública que conecte San Sebastián con el campus de Leioa, situado en Bizkaia. Esta petición se realizó durante una reunión de la comisión de Movilidad Sostenible llevada a cabo el pasado martes en las Juntas Generales de Gipuzkoa. La solicitud es parte de una reivindicación histórica que ha cobrado fuerza en el último año, pero que aún no ha tenido avances significativos. Los estudiantes argumentan que esta falta de conexión adecuada dificulta que todos los alumnos accedan a la universidad en condiciones de igualdad.
Los representantes del alumnado han expresado su frustración por la inconsistencia entre la demanda de un uso responsable del transporte público y la falta de opciones adecuadas para satisfacer esta necesidad. «Se exige a los jóvenes que utilicen el transporte público y adopten hábitos sostenibles, pero no se les ofrecen las condiciones necesarias para hacerlo», subrayaron, añadiendo que no se puede pedir que dejen el coche en casa si el transporte público no responde a sus requerimientos reales.
Desde mayo de 2024, son las asociaciones de estudiantes las que organizan el servicio de autobuses, recibiendo subvenciones del Departamento de Movilidad de la Diputación de Gipuzkoa. Sin embargo, los estudiantes consideran que esta solución es solo un «parche» temporal que no resuelve el problema a largo plazo. «La situación actual no es accesible y las plazas disponibles son limitadas», señalaron en su intervención.
A pesar de que hay un servicio de autobuses entre Eibar y Leioa, los estudiantes han destacado que, para acceder al campus desde Donostia, se ven obligados a utilizar al menos seis autobuses diarios. «Los que residen en otras localidades de Gipuzkoa tienen que sumar al menos uno más», afirmaron, haciendo hincapié en que en Bizkaia existen 22 líneas que conectan con Leioa. Esta complejidad en el transporte ha llevado a algunos a renunciar a ciertos estudios, ya que no solo se considera la preferencia por determinados grados, sino también las opciones de acceso que permiten llegar al centro de estudios.
Además, han mencionado las dificultades económicas que implica alquilar una habitación en Leioa o Bilbao como alternativa. «Los alquileres oscilan entre 400 y 500 euros al mes, más otros 50 en gastos. Por tanto, el gasto total en vivienda puede alcanzar unos 4.500 euros al año, y si se incluye la matrícula pública, que ronda los 1.400 euros, las ventajas de estudiar en la universidad pública se reducen frente a las privadas», apuntaron.
Los miembros del alumnado han destacado que, en años recientes, se han facilitado los desplazamientos para diversas actividades, como ir a partidos de fútbol o asistir a eventos culturales, lo que ha llevado a la conclusión de que «hay autobuses para muchas cosas, y nosotros seguimos esperando alternativas para ir a clase». Durante la reunión, expresaron su descontento al mencionar que les han sugerido esperar al Tren de Alta Velocidad, y cuestionaron cuándo se materializará esta promesa.
Por último, los estudiantes han lamentado la dificultad para concertar una reunión con el Departamento de Movilidad, dirigido por la diputada Azahara Domínguez, a quien consideran poco receptiva a sus inquietudes. Así, continúan demandando soluciones que faciliten el acceso al campus, garantizando así que la educación pública sea verdaderamente accesible para todos en Gipuzkoa.






























































































