El grupo municipal del PNV en Soraluze ha diseñado una serie de propuestas para revitalizar el espacio multiusos de SAPA y ha expresado su preocupación por la escasa evolución del proyecto de viviendas protegidas en Pascual Churruca.
En cuanto a SAPA, la formación jeltzale ha sugerido mejoras tanto estructurales como de actividades. Entre las iniciativas se incluye la posibilidad de cerrar los laterales del espacio en función de eventos o condiciones climáticas, utilizando cerramientos de guillotina. Además, se contempla la modernización del sistema de iluminación y la instalación de mobiliario urbano adecuado.
El concejal Ramón Gallastegi ha afirmado que estas acciones permitirán maximizar el uso de un espacio esencial para la comunidad, buscando asegurar que se aproveche al máximo. Asimismo, el PNV ha solicitado la creación de un programa anual de actividades que impulse la participación ciudadana y la dinamización del lugar.
Entre las propuestas para este programa se incluyen eventos como comidas populares, conciertos, representaciones teatrales y mercados, con el fin de transformar SAPA en un punto de encuentro atractivo para los habitantes de Soraluze. “Este tipo de espacios públicos es fundamental para aumentar la calidad de vida en el municipio, por lo que solicitamos al Gobierno local que actúe con celeridad y determinación”, concluyó Gallastegi.
Por otro lado, el PNV ha manifestado su descontento por la falta de avances en el proyecto de Pascual Churruca, que contempla la construcción de 29 viviendas protegidas. Este plan fue presentado en 2018, tras la adquisición de los terrenos por parte del Ayuntamiento de Soraluze, entonces gobernado por el PNV, por un precio simbólico de 404 euros.
En 2021, se acordó con el Gobierno Vasco desarrollar estas viviendas, que incluirían cuatro destinadas a ofrecer una solución habitacional a los propietarios de Olaldea, respondiendo así a la creciente demanda de vivienda protegida en la localidad. El proyecto cuenta con una inversión prevista de 3,5 millones de euros.
A pesar de que en 2023 se demolió la antigua fábrica de Pascual Churruca, la situación actual sigue siendo preocupante para el grupo jeltzale, que responsabiliza al gobierno de EH Bildu de esta falta de avances. “Soraluze no puede seguir esperando. Existe una necesidad real de vivienda protegida y un proyecto definido desde hace años, pero falta voluntad y gestión para ponerlo en marcha”, expresó el portavoz del PNV, Iker Aldazabal.
En este contexto, el PNV hace un llamado al Gobierno municipal de EH Bildu para que tome las medidas necesarias a fin de iniciar la construcción de las viviendas en Pascual Churruca lo antes posible. “Es un proyecto clave para el municipio que sigue sin fecha de inicio. No hablamos de meras promesas, sino de acciones concretas”, concluyó Aldazabal.






























































































