En un emotivo encuentro en el restaurante familiar Aratz, situado en Donostia, Iker Zabaleta, hermano de Aitor Zabaleta, compartió sus sentimientos tras la reciente victoria de la Real Sociedad en Sevilla. Este asador, que ha sido administrado por los Zabaleta durante décadas, se decoró para la ocasión con banderas del club y un busto con el mensaje «Aitor Zabaleta, beti gurekin».
El nombre de Aitor Zabaleta ha resonado con fuerza entre los seguidores txuri-urdin en los últimos días. Su legado ha sido una inspiración tanto para los aficionados como para el club, que rindieron homenaje a su memoria durante la final. La afición mostró un impresionante tifo con su imagen, y los jugadores, al finalizar el partido, alzaron la camiseta con el número 12 que lleva su nombre. En Sevilla, su memoria fue honrada por miles de aficionados que lucieron el sombrero distintivo de Aitor.
A pocos pasos del restaurante, se encuentra una placa conmemorativa en honor a Aitor, que desde su trágico asesinato recuerda su figura, convirtiéndose en un símbolo del sentimiento realzale y de Gipuzkoa. Su presencia sigue viva y es homenajeada constantemente por los seguidores del equipo.
«Aitor Zabaleta siempre ha estado presente y permanecerá en la memoria», afirmó Iker, quien destacó cómo la afición y el club han llevado su nombre en alto desde el primer momento. «El partido en Sevilla fue un momento glorioso para Gipuzkoa y, por supuesto, para Aitor. Esta copa es para él». Su familia ha recibido un gran apoyo de la hinchada, lo que demuestra la unión que existe entre la comunidad y el equipo.
En una conversación reflexiva, Iker compartió cómo vivieron la final, mencionando que aunque estuvo en Donostia, su hermano, su hija y su sobrina viajaron a Sevilla. «Han sido días de mucha emoción y alegría; estamos cansados, pero felices por el resultado», expresó. La atmósfera previa al partido estuvo cargada de nervios, ya que todos sentían la presión y el peso de la memoria de Aitor. «Tenía que suceder el milagro, y aunque el rival era fuerte, al final todo salió bien», añadió.
El sentimiento colectivo hacia Aitor fue palpable en el estadio. «Aitor se ha convertido en el grito de la afición. Aunque la herida sigue abierta, esta victoria nos ha permitido sentir un alivio, una mochila menos que cargar», comentó Iker. La final representó un regalo emocional para la memoria de su hermano y un triunfo del arduo trabajo del equipo y el apoyo incansable de los seguidores.
La conexión entre los jugadores y la afición fue especialmente significativa en la Cartuja, donde la motivación por la figura de Aitor dio alas al equipo. «La losa de Aitor la llevamos todos, tanto jugadores como aficionados, y eso se reflejó en el campo», subrayó Zabaleta. En Sevilla, todo aficionado que se encontrara con la familia Zabaleta reconocía que la final era un homenaje a Aitor.
Iker también subrayó la solidaridad que existe entre los clubes vascos, resaltando que muchos han experimentado situaciones similares de violencia en el contexto del fútbol. «Aitor podría haber sido cualquier aficionado. Era un apasionado de su equipo y, por supuesto, de Gipuzkoa«, señaló, enfatizando que la comunidad futbolística está unida en torno a la memoria de aquellos que han sufrido injusticias.
La final fue un espacio donde el recuerdo de Aitor tomó el protagonismo, a pesar de algunos incidentes desafortunados en los que ciertos sectores de la afición rival lanzaron cánticos inapropiados. «La verdadera afición del Atlético de Madrid también rechaza a esos elementos que dañan la imagen del club», añadió Iker. Aunque estas actitudes existen, se queda con lo positivo: el apoyo y el cariño que la afición ha mostrado hacia Aitor en redes sociales y en las gradas.
Al finalizar el encuentro, un grupo de niños se acercó a la placa de Aitor en Ibaeta, dedicándole la victoria. «Ese gesto nos emocionó profundamente», compartió Iker. La conexión entre la familia Zabaleta y la afición es sumamente fuerte, algo que se ha demostrado en estos momentos difíciles. «Aitor vivía el fútbol con pasión y seguramente habría disfrutado enormemente de esta victoria», concluyó.































































































