El Gobierno Vasco y Repsol, a través de su filial Petronor, han decidido poner en marcha un nuevo complejo industrial dedicado a los combustibles renovables. Esta iniciativa, que se desarrollará en un periodo de tres años, contará con una inversión inicial de 250 millones de euros. Se espera que el proyecto genere un total de 1.200 puestos de trabajo, de los cuales 900 serán indirectos.
La sede del nuevo hub se ubicará en el Energy Intelligence Center (EIC) en Abanto-Zierbena, Bizkaia. Este centro se centrará en la innovación en combustibles sintéticos y biocombustibles avanzados, así como en tecnologías relacionadas con el hidrógeno renovable y la captura de CO2. Este esfuerzo surge como respuesta a la crisis energética provocada por conflictos en Oriente Próximo, que han generado preocupaciones sobre la escasez de petróleo.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha subrayado que Petronor actuará como el motor principal del proyecto, que contará con la colaboración de 51 empresas, incluidas 23 pequeñas y medianas empresas (pymes). Además, cuatro centros tecnológicos de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación (RVCTI) participarán en el desarrollo del proyecto. Entre los colaboradores se encuentran también Nortegas y H2Site.
José Ignacio Zudaire, CEO de Petronor, ha comentado que esta iniciativa tiene como objetivo encontrar soluciones para la descarbonización de la industria, especialmente para aquellas actividades que no pueden adaptarse a otras tecnologías sostenibles. Zudaire enfatizó la necesidad de colaboración público-privada para establecer un «marco regulatorio estable» que favorezca este tipo de inversiones.
La Diputación de Bizkaia aportará las instalaciones del EIC, y su diputada general, Elixabete Etxanobe, ha resaltado que este proyecto representa una oportunidad para crear nueva industria, tecnología y empleo de alta calidad, además de fortalecer la soberanía energética del país y disminuir la dependencia de importaciones.
De los 250 millones de euros destinados a este proyecto, aproximadamente 85 millones se destinarán a investigación, desarrollo e innovación. El Gobierno Vasco ha diseñado un plan a 2030 para transformar la industria, que incluye tres programas específicos en los ámbitos de la aeronáutica, la robótica y la nanomedicina, liderados por ITP Aero y Danobatgroup, respectivamente.
Este ambicioso plan no solo apunta a modernizar la industria vasca, sino que también busca que Gipuzkoa y el resto de Euskadi estén en la vanguardia de las soluciones energéticas sostenibles, contribuyendo así a un futuro más ecológico y menos dependiente de recursos fósiles. A medida que avanza la implementación del complejo, se espera que emerjan nuevas oportunidades para el desarrollo de tecnologías limpias y la creación de empleo en la región.































































































