EH Bildu ha renovado su liderazgo este sábado con la reelección de Arnaldo Otegi como secretario general, obteniendo un apoyo del 94,4% de la militancia en el III Congreso de la formación, que concluyó en Pamplona. Este apoyo se ha interpretado como un «apoyo a la búlgara», debido a la ausencia de otros candidatos, lo que ha permitido a Otegi consolidar su posición. Durante su discurso, dejó claro que el objetivo de la coalición es superar al PNV y acceder a las principales instituciones vascas, resaltando que están «preparados para llegar al poder y para gobernar».
La coalición ha decidido estructurarse en dos órganos principales bajo el liderazgo de Otegi: una Ejecutiva permanente, compuesta por 16 miembros, que se dedicará a las actividades diarias, y una Mesa Política, integrada por 33 personas, que se reunirá cada dos meses. Entre los miembros destacados de su núcleo duro se encuentran Sonia Jacinto, en el área de Organización; Arkaitz Rodríguez, quien asume la secretaría de Acción Política; y la parlamentaria Nerea Kortajarena, encargada de Programas. También se suman Pello Otxandiano, Miren Zabaleta y Unai Urruzuno.
Otegi expresó su orgullo por los esfuerzos recientes de EH Bildu, destacando la importancia de construir un «frente amplio» que eleve el autogobierno «hasta la cima». En su discurso, mencionó dos pilares fundamentales que guiarán la hoja de ruta del partido: el antineoliberalismo y la soberanía nacional. Esta declaración refuerza el compromiso de la coalición con un enfoque que busca el reconocimiento de Euskal Herria como nación.
La formación también ha extendido una invitación a otras fuerzas políticas que compartan su visión de nación para colaborar en la creación de «listas conjuntas» de cara a las elecciones generales y europeas. Sin embargo, ha dejado claro que los partidos participantes se presentarán con sus propias siglas en las elecciones municipales y autonómicas. Esta estrategia busca consolidar un apoyo electoral más amplio.
La ponencia política, respaldada por más del 90% de los asistentes, propone un «proceso gradual» hacia la soberanía y la creación de una «república confederal vasca». Esta propuesta se basa en las instituciones actuales y en la necesidad de acuerdos previos entre las fuerzas políticas y sociales vascas, así como de negociaciones con el Estado. Este enfoque se presenta como más posibilista en comparación con estrategias anteriores.
EH Bildu tiene la ambición de convertirse en la referencia política no solo en el País Vasco, sino también en Navarra y el País Vasco francés. En las últimas elecciones vascas, la coalición quedó a menos de 30.000 votos del PNV, logrando el mismo número de parlamentarios (27 cada uno). Este contexto favorable, sumado a la situación de crisis interna del PNV tras la renuncia de su presidente, Andoni Ortuzar, presenta una oportunidad para que EH Bildu aumente su influencia.
Otegi subrayó que en EH Bildu «no se debate sobre puestos, sino sobre ideas y propuestas políticas», insistiendo en la importancia de trabajar en base a un consenso que beneficie a la ciudadanía. Este enfoque colaborativo fue respaldado por la asamblea con un apoyo del 96,3% en una de las resoluciones aprobadas, que llama a aprovechar las oportunidades para mostrar las reivindicaciones de Euskal Herria.
El lema del congreso, «En pie. Somos libres en la utopía», refleja el espíritu de la formación y sus seguidores. Otegi, que cumplirá 67 años en breve, se presentó con una camiseta que llevaba un mensaje que decía: «Askatasuna haizea» (Viento de libertad). Este mensaje hace referencia a un verso de Che Guevara sobre la libertad, simbolizando la lucha de la coalición por la independencia y el reconocimiento de sus derechos.
La elección de Pamplona como sede del congreso no es casualidad, ya que la capital navarra tiene una significativa carga simbólica para los seguidores de EH Bildu. El alcalde, Joseba Asiron, asumió el cargo en diciembre de 2023 tras una moción de censura que destituyó a la anterior alcaldesa de UPN. El apoyo de EH Bildu ha sido crucial para que el PSN gobierne en Navarra durante las últimas legislaturas, lo que subraya la importancia de la formación en el panorama político regional.































































































