El sábado se llevó a cabo un emocionante encuentro en la Liga Asobal entre Bidasoa Irun y Horneo Alicante, un partido que reflejó la competitividad de esta temporada. A pesar de que el equipo irundarra se presentó como el favorito, la realidad del juego mostró que la diferencia entre ambos no era tan marcada. Durante los sesenta minutos de juego, se evidenció la importancia de gestionar adecuadamente los altibajos que surgen a lo largo de un partido.
El enfrentamiento se desarrolló en el pabellón de Anoeta, donde los jugadores de Bidasoa Irun lograron un resultado favorable de 38-35. Los irundarras, que disputaron con intensidad, comenzaron con un equipo inicial que incluyó a Skrzyniarz, Cavero y Nevado, entre otros. A lo largo del partido, el portero Skrzyniarz destacó con un total de 12 paradas, contribuyendo significativamente a la victoria de su equipo.
A lo largo del encuentro, Bidasoa tomó la delantera desde el primer momento, estableciendo una renta de cinco goles en los primeros quince minutos de juego. A pesar de los intentos de reacción del equipo alicantino, liderado por Ander Torriko, la ventaja nunca se sintió completamente insuperable. Durante el segundo tiempo, los visitantes intentaron acercarse en el marcador, pero Bidasoa supo mantener su solidez defensiva, a pesar de algunos momentos difíciles.
El partido se caracterizó por un ritmo elevado en el que ambos equipos intentaron aprovechar cada oportunidad. Sin embargo, las ocasiones de contraataque fueron limitadas, y aunque Bidasoa logró marcar algunos goles en transición, también enfrentó dificultades para concretar en momentos clave. A pesar de esto, el equipo local demostró una buena gestión del juego y supo controvertir los intentos del Alicante para recortar distancias.
En la segunda mitad del encuentro, la tensión se incrementó cuando Bidasoa tuvo la oportunidad de ampliar su ventaja a seis goles, pero un gol del extremo Xabi Barreto, justo antes del descanso, mantuvo a Horneo en la lucha. La estrategia del Alicante se centró en la perseverancia, y aunque el Bidasoa consiguió establecer una ventaja notable, el Alicante encontró formas de mantenerse en el partido.
El entrenador de Bidasoa, Álex Mozas, expresó la importancia de la concentración y la lectura adecuada del juego en momentos críticas. A pesar de que el Bidasoa llegó a tener una ventaja de seis goles en el minuto 39, los alicantinos no bajaron los brazos y continuaron buscando la remontada. Sin embargo, la sólida actuación de Mielczarski y el trabajo defensivo del equipo local fueron determinantes para asegurar la victoria final.
La actuación de ambos equipos ofreció un espectáculo atractivo para los aficionados, quienes pudieron disfrutar de un balonmano de alto nivel. La combinación de estrategia y habilidad individual resaltó los puntos fuertes de cada jugador, dejando claro que a pesar de la clasificación, cada partido es una batalla que debe ser luchada en la cancha.
Con este resultado, Bidasoa Irun demuestra su capacidad para gestionar partidos complicados y mantiene su posición en la liga. La victoria no solo es un impulso para el equipo, sino que también refuerza su confianza de cara a los próximos desafíos. Este encuentro se convierte en una pieza clave en el desarrollo de la liga, donde la competitividad continúa al alza.





























































































