El Gobierno Vasco ha expresado su desacuerdo con el modo en que el Gobierno central ha gestionado la creación del anteproyecto de Ley que aborda las ratios y la jornada docente. En este contexto, se ha solicitado que haya «bilateralidad y participación» en las iniciativas estatales que impacten en el sistema educativo de Euskadi. Este posicionamiento fue presentado por la consejera María Ubarretxena durante la Conferencia Sectorial de Educación, celebrada el pasado viernes, donde se discutió el Informe relativo a la modificación de la Ley 4/2019, que busca mejorar las condiciones para el ejercicio de la docencia y adoptar otras medidas que fortalezcan el sistema educativo.
Durante su intervención, Ubarretxena manifestó la «disconformidad» del ejecutivo vasco respecto al proceso llevado a cabo por el estado en la formulación de esta normativa. A pesar de esta crítica, reconoció que «el Real Decreto persigue objetivos que el sistema educativo de Euskadi también comparte y en los que ya está trabajando con políticas propias». Esta afirmación pone de manifiesto la disposición del Gobierno Vasco a colaborar, siempre que se respeten los intereses y las particularidades de la educación en la comunidad autónoma.
El Departamento de Educación ha subrayado que es esencial construir un sistema educativo que priorice la equidad y la inclusión, así como la mejora de los resultados y el bienestar del alumnado. Por este motivo, se sostiene que las iniciativas del Gobierno central que afectan a la organización del sistema educativo en Euskadi deben desarrollarse de manera bilateral. Esto es especialmente relevante cuando las normas tienen implicaciones presupuestarias y requieren una gestión, planificación y financiación adecuadas. La consejera ha insistido también en la necesidad de que se reconozcan las experiencias educativas ya existentes en cada territorio.
Ubarretxena ha apelado a «respetar las normativas y las políticas que se desarrollan en Euskadi», y ha señalado que muchas de las medidas que se contemplan en el texto estatal ya están siendo aplicadas en el sistema educativo vasco. Entre estas medidas se encuentran la regulación de la jornada lectiva en la red pública, la reducción de ratios en centros educativos con mayor complejidad y la provisión de recursos adicionales para estudiantes con necesidades educativas especiales. Esta situación refleja el compromiso del Gobierno Vasco con la mejora continua de su sistema educativo.
La discusión sobre la educación es un tema prioritario en la agenda del Gobierno Vasco, especialmente en un contexto donde la equidad y la calidad educativa son fundamentales para el desarrollo de la juventud y la sociedad en su conjunto. La postura del ejecutivo vasco resalta la importancia de que las decisiones tomadas a nivel central no solo sean efectivas, sino que también sean adaptadas a las necesidades específicas de cada comunidad. La implicación en el desarrollo de normativas que afectan directamente al sistema educativo es, por lo tanto, crucial para garantizar que todos los alumnos en Euskadi tengan acceso a una educación de calidad.
En resumen, la intervención de la consejera María Ubarretxena durante la Conferencia Sectorial de Educación pone de relieve la posición del Gobierno Vasco sobre la necesidad de una colaboración más estrecha con el Gobierno central. La llamada a la bilateralidad y participación no solo busca mejorar la legislación educativa, sino que también se inscribe en un esfuerzo más amplio para fortalecer el sistema educativo vasco, un aspecto vital para el futuro de la comunidad. La implementación efectiva de las políticas educativas será clave para asegurar que se atiendan adecuadamente las necesidades del alumnado y se fomente un entorno de aprendizaje inclusivo y equitativo.



























































































