El pasado viernes, representantes de Acción Social de Rural Kutxa y de Donostia Kirola llevaron a cabo la entrega de las primeras becas Bidelagun, destinadas a apoyar a cinco deportistas de diferentes disciplinas de deporte adaptado en Donostia. Este programa busca eliminar las barreras económicas y sociales que enfrentan los deportistas, promoviendo la inclusión y la igualdad de oportunidades en el ámbito deportivo.
El primer beneficiario en recibir su beca fue Ander Cepas, un destacado deportista paralímpico de tenis de mesa, quien pertenece al Club Atlético San Sebastián. La ceremonia de entrega tuvo lugar en la sucursal de Rural Kutxa situada en la Avenida, donde Cepas formalizó la ayuda otorgada.
En la próxima semana, se completará la entrega de las restantes ayudas, que han sido concedidas a otros deportistas paralímpicos. Entre ellos se encuentran Iñigo Llopis y Nahia Zudaire, quienes son nadadores del club Konporta, así como Fernando Mitxelena, tirador paralímpico del club Kemen, y Olaia Martínez, jugadora de tenis de mesa del Club Atlético San Sebastián y reciente doble medallista en el Campeonato de Europa.
Estas becas forman un pilar fundamental del nuevo programa Bidelagun, impulsado por Donostia Kirola en colaboración con Acción Social de Rural Kutxa. Este acuerdo busca llevar a cabo acciones que promuevan el papel del deporte en la creación de una sociedad más justa y cohesionada. A través del programa, se pretende utilizar el deporte como un medio para fomentar valores como la inclusión, la igualdad y la solidaridad.
La iniciativa de Becas Bidelagun no solo proporciona apoyo financiero a los deportistas, sino que también busca visibilizar la importancia de las disciplinas adaptadas y su impacto social. En un contexto en el que la integración y la equidad son cada vez más prioritarias, programas como este son esenciales para asegurar que todos tengan la oportunidad de desarrollarse en el ámbito deportivo sin obstáculos.
Con la colaboración de distintas entidades y agentes sociales, Bidelagun se establece como un modelo a seguir en la promoción de la inclusión en el deporte. La entrega de estas becas es solo el inicio de un esfuerzo continuo por parte del Gobierno Vasco y otras instituciones para garantizar que todos los deportistas, independientemente de sus capacidades, puedan disfrutar de las mismas oportunidades.
El impacto de esta acción no solo se mide en términos económicos, sino también en la construcción de una comunidad más unida y solidaria, donde el deporte se convierte en un vehículo para la transformación social. La visibilidad que se brinda a los deportistas adaptados a través de estas becas es crucial para que la sociedad reconozca su labor y esfuerzo, fortaleciendo así el tejido social en Gipuzkoa.




























































































