La compositora Aranzazu Calleja, nacida en Bilbao en 1977, recibirá el prestigioso Premio Honorífico del festival de cine fantástico FANT en su edición de este año. Calleja ha destacado en los últimos años por la creación de bandas sonoras para numerosas películas reconocidas, y este galardón se otorga en reconocimiento a su trayectoria en la música cinematográfica. Tras estudiar Bellas Artes y finalizar sus estudios de violín en el conservatorio de Bilbao, recibió una beca para especializarse en música cinematográfica en el Berklee College of Music en Boston. Aunque su estancia fue breve, desde entonces ha construido una carrera sólida en el sector del cine.
En los últimos once años, Calleja ha combinado su trabajo en música cinematográfica con la terapia musical, aunque actualmente se dedica por completo a la creación de bandas sonoras. Su colaboración más reciente incluye la banda sonora de la película inaugural de la directora Norma Vila, titulada «Salitre», además de participar en un nuevo proyecto con Moriartitarras.
Además del Premio Honorífico de FANT, Calleja está nominada a los Premios Platino del cine iberoamericano por su trabajo en «Maspalomas», en la categoría de mejor música original. Este reconocimiento se suma a otros premios y nominaciones que ha recibido a lo largo de su carrera por su contribución a la música en el cine.
La decisión del festival de otorgar este galardón a Calleja se debe a su notable influencia en la música cinematográfica contemporánea. Al enterarse de la noticia, la compositora expresó su sorpresa y alegría: «Me costó darme cuenta de que recibiría este premio. Sentí un poco el síndrome del impostor, preguntándome si realmente lo merecía, pero estoy muy ilusionada». Para ella, el galardón representa una validación de su larga trayectoria y un reconocimiento a su contribución al cine local.
Calleja ha trabajado en musicales para películas como «El hoyo», «Cinco lobitos» y «Akelarre», y ha cosechado elogios por su brillantez y dedicación. En sus palabras: «Intento ser sincera en mi trabajo, me sumerjo de lleno en los proyectos y les ofrezco mucho amor». A lo largo de su carrera, ha recibido una buena acogida tanto del público como de la crítica, lo que la hace sentir afortunada por el reconocimiento recibido.
Su trayectoria comenzó mientras estudiaba Bellas Artes, donde asistía a la facultad de comunicación audiovisual, conociendo a personas influyentes como Borja Cobeaga. Juntos realizaron un cortometraje que tuvo éxito, lo que le abrió las puertas a nuevas oportunidades. Desde entonces, ha colaborado en varios proyectos, destacando su participación en la película «Eramos pocos», que fue nominada a los Oscars.
En cuanto a su proceso creativo, Calleja destaca la importancia de la conexión con el director, así como la lectura del guion y la comprensión del universo de la película. «La música es solo una parte de la maquinaria que compone un film», afirma. Su estilo se caracteriza por ser «accesible» y «tonal», evitando elementos innecesarios y buscando siempre la sinceridad en su música.
Respecto a su carrera, Calleja ha mencionado que la composición musical en el cine es un trabajo que puede ser complicado de compaginar con la vida personal, aunque también señala que existen muchas mujeres talentosas en este ámbito, y que el talento no es el problema, sino la falta de oportunidades.
La compositora también ha reflexionado sobre el impacto de las bandas sonoras en la narrativa cinematográfica, asegurando que pueden contar lo que no se ve en la pantalla. «La música debe llegar a lugares donde la imaginación no alcanza», dice, subrayando la importancia de su papel en el cine.
Mirando hacia el futuro, Calleja sueña con trabajar con directores europeos como Céline Sciamma y Paolo Sorrentino, deseando seguir explorando y aprendiendo dentro del mundo del cine. Con su talento y dedicación, es indudable que Aranzazu Calleja seguirá dejando su huella en la música cinematográfica por muchos años más.





























































































