El Gobierno Vasco, encabezado por el lehendakari Imanol Pradales, ha inaugurado este año conmemorativo que celebra el nonagésimo aniversario del primer Ejecutivo vasco, liderado por José Antonio Aguirre en un contexto de guerra civil. Este primer gabinete, que operaba en medio de la ocupación franquista de gran parte de Euskadi, fue descrito por Pradales como «un gabinete de guerra» que, a pesar de las circunstancias adversas, buscaba «humanizar» el conflicto y establecer las bases para una estructura institucional propia.
Durante un Consejo de Gobierno extraordinario celebrado en el hotel Carlton de Bilbao, que sirvió como sede del primer Gobierno de Aguirre, Pradales destacó los valores que caracterizaban a aquel equipo. Aseguró que dichos principios son igualmente relevantes hoy en día, en un contexto global que enfrenta desafíos como el auge de los populismos y la legitimación de proyectos considerados antidemocráticos. Según el lehendakari, la situación actual ha llevado a una Europa que pierde peso en el ámbito internacional y a un cuestionamiento del Estado de Derecho en democracias occidentales.
El lehendakari invitó a la sociedad a «extender» el legado de aquel primer Gobierno, presentándolo como una «hoja de ruta» inspiradora para los vascos en el siglo XXI. Resaltó la importancia de valores como «unidad», «diálogo» y «acuerdo entre diferentes», así como la «justicia social» y la lucha contra el totalitarismo. Pradales enfatizó que aquel gobierno dotó a la política de significado profundo, fundamentado en la responsabilidad y el compromiso con causas justas.
En su declaración institucional, se subrayó también la contribución de este primer Gobierno a la «construcción simbólica» de Euskadi, incluyendo la creación de la ikurriña y el himno del Gobierno de Aguirre. Pradales destacó que la política social que impulsó ese gabinete era «realmente avanzada», alejándose del individualismo y el colectivismo, así como del capitalismo y el comunismo. Esta política se centraba en conceptos actuales como el «diálogo social» y la «función social de la propiedad», reflejando una perspectiva que aún se considera válida por el actual Ejecutivo.
La labor del primer gobierno vasco fue crucial en la creación de la Ertzaintza, que desempeñó un papel fundamental para garantizar «los derechos individuales y sociales, la seguridad y la paz social». En medio de la guerra, este gobierno también se encargó de la evacuación de niños al extranjero y del apoyo a los desplazados. En la valoración del lehendakari, el legado de aquel primer Ejecutivo trasciende el resultado militar, dado que el intento de ejercer un gobierno en positivo puede considerarse un balance también positivo.
El año conmemorativo se extenderá entre junio de 2026 y el mismo mes de 2027, marcando una serie de actos y actividades que buscarán rendir homenaje a los valores y logros de aquel gabinete. La intención es recordar no solo los logros, sino también las lecciones aprendidas de un periodo complejo de la historia vasca. La celebración también invitará a la reflexión sobre los retos contemporáneos que enfrenta Euskadi, manteniendo vivo el espíritu de un gobierno que, en un contexto adverso, apostó por la construcción de una Euskadi más justa y democrática.
En este sentido, Pradales finalizó su intervención reafirmando la importancia de recordar el pasado sin idealizarlo, reconociendo tanto las luces como las sombras de aquel periodo. «En las oscuras noches de la guerra, las luces tienen un valor extraordinario», afirmó, subrayando así la relevancia de hacer memoria y aprender de la historia para construir un futuro mejor.































































































