La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha expresado su disconformidad con la reciente regularización de migrantes, señalando que no se han considerado adecuadamente las propuestas del Gobierno Vasco en relación al conocimiento del euskera, ni los procesos formativos necesarios. Melgosa ha indicado que se enviará un «borrador de guía» sobre el proceso a las asociaciones relacionadas, instando a las personas interesadas a dirigirse a estamentos oficiales para evitar posibles fraudes, como el pago indebido de dinero.
Durante una entrevista en Radio Vitoria, recogida por Europa Press, la consejera afirmó que, aunque la regularización actual no es la que el Gobierno vasco hubiera deseado, están dispuestos a colaborar con el Ejecutivo estatal, que tiene la competencia en este ámbito. Melgosa también lamentó la exclusión de dos colectivos, los apátridas y los ucranianos, de este proceso, lo que considera un grave error. «Hay personas que inicialmente estaban incluidas y ahora quedan fuera, lo cual es un jarro de agua fría para quienes ya estaban trabajando en esta cuestión», comentó.
La consejera destacó que el Gobierno Vasco había presentado aportaciones que no han sido tenidas en cuenta, especialmente en lo relacionado con la inserción de la lengua y los procesos formativos. Melgosa subrayó que las comunidades, como la vasca, deberían haber sido debidamente informadas en este proceso regulatorio, ya que se han ofrecido para ayudar desde el principio. «Es fundamental abordar este tema con un enfoque de derechos y deberes de las poblaciones que residen en Euskadi», agregó.
Además, Melgosa instó a quienes deseen regularizar su situación a que busquen información clara y precisa sobre el proceso, recordando que ya está disponible un borrador. También enfatizó que las administraciones locales y forales deben ser escuchadas más atentamente en este tipo de asuntos, ya que son las que están en contacto directo con las personas migrantes.
En cuanto a los requisitos para la regularización, Melgosa se mostró de acuerdo con la necesidad de presentar un informe de antecedentes penales desde el país de origen. «Cuando llegamos a un país, venimos a aportar, y es importante hacerlo de manera transparente», aseguró. También se refirió a la situación de los migrantes malienses, indicando que muchos están siendo acogidos en centros gestionados por el Gobierno Vasco.
A pesar de las dificultades, la consejera enfatizó la necesidad de establecer un plan estructural en materia migratoria que contemple a personas de todas las edades. En su opinión, es crucial no segmentar a las personas según etapas de su vida, sino abordar la realidad del proceso migratorio en su totalidad, incluyendo aspectos como el control de fronteras y la atención a quienes llegan.
Melgosa consideró que Euskadi debería tener más competencias en materia migratoria para poder gestionar adecuadamente los flujos de personas. «Si tuviéramos estas competencias, podríamos hablar de proyectos migratorios de manera más efectiva», afirmó. Resaltó también la importancia de que Euskadi se reconozca como «Frontera norte», argumentando que es fundamental dialogar y alcanzar consensos sobre este tema.
En relación al centro de refugiados Arana en Vitoria-Gasteiz, que cuenta con 200 plazas, Melgosa manifestó que el Gobierno Vasco no ha recibido información suficiente sobre este proyecto y que, si tuvieran la capacidad de gestionar estas competencias, no habrían implementado este centro de la forma en que se ha hecho.
Finalmente, la consejera reiteró que su objetivo principal es atender a las necesidades de las personas migrantes y que, aunque deben trabajar con lo que tienen, no son las maneras adecuadas. La regularización de migrantes sigue siendo un tema sensible y complejo que requiere un enfoque integral y coordinado por parte de todas las administraciones implicadas.






























































































