Un jurado en Estados Unidos ha declarado este miércoles que la empresa Live Nation, junto con la plataforma de venta de entradas Ticketmaster, ha funcionado como un monopolio en el sector de eventos en vivo y venta de entradas en el país. Esta decisión se enmarca en un extenso juicio en un tribunal federal de Nueva York, que incluyó el testimonio de importantes ejecutivos del ámbito musical y de entretenimiento, y se produjo tras varias jornadas de deliberación desde el pasado viernes.
El juez Arun Subramanian, encargado del caso, ahora convocará un segundo juicio para determinar las acciones que se deben tomar, incluyendo la posibilidad de que se dividan las empresas demandadas o que se implementen otras modificaciones estructurales, como la venta de ciertas divisiones de negocio, según reporta la cadena CNN.
La resolución del jurado estableció que Ticketmaster cobró a los estados que interpusieron la demanda un sobrecargo de 1,72 dólares (1,46 euros) por entrada, cifra que coincide con las estimaciones iniciales de los demandantes. Sin embargo, el juez tendrá la última palabra sobre la cantidad total de los daños a ser compensados o cualquier multa que se imponga a las compañías involucradas.
Desde Live Nation, se ha expresado el desacuerdo con el veredicto a través de un comunicado, donde se detalla que se planea apelar cualquier decisión desfavorable resultante de las solicitudes pendientes. «El veredicto del jurado no es la última palabra en este asunto. Las mociones pendientes determinarán si se mantienen las resoluciones sobre responsabilidad y daños», se señala en el texto.
La noticia ha sido recibida con satisfacción por los fiscales generales de Nueva York, Letitia James, y de California, Rob Bonta, ambos del Partido Demócrata. James destacó en sus redes sociales que esto representa «una verdadera victoria, no solo para los fiscales generales, sino principalmente para los aficionados, los consumidores y el estado de derecho».
La fiscal neoyorquina explicó que la sentencia es significativa ya que Live Nation y Ticketmaster han mantenido un monopolio que abarca la venta de entradas, la promoción de eventos, la propiedad de numerosos recintos y el marketing. Además, anunció que su oficina buscará que se ordene una desinversión que separe a estas dos empresas.
Rob Bonta también celebró la decisión, calificándola como «una victoria histórica y rotunda para los artistas, los aficionados y las salas que los apoyan». En su declaración, enfatizó la importancia de este fallo en un contexto donde las políticas antimonopolio se han debilitado bajo la administración anterior, afirmando que «este veredicto demuestra hasta dónde pueden llegar los estados para proteger a nuestros residentes de las grandes corporaciones».
La situación plantea un futuro incierto para la dinámica del mercado de eventos en vivo en Estados Unidos. Con la posibilidad de remodelaciones importantes en la estructura de estas empresas, se espera que se inicie un debate sobre la regulación del sector y la protección de los consumidores frente a prácticas monopolísticas. La atención ahora se centra en cómo se desarrollarán las futuras audiencias y si se tomarán medidas efectivas que modifiquen el panorama actual de la venta de entradas y la promoción de eventos en el país.




























































































