El grupo Ecologistas en Acción-Ekologistak Martxan ha presentado un informe que revela que los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en entornos escolares de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta información se dio a conocer en varias comparecencias este miércoles y forma parte de la quinta campaña de ciencia ciudadana dedicada a medir la calidad del aire en los espacios educativos. De los 78 entornos escolares analizados en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), solo tres cumplen con los estándares recomendados, lo que significa que el 96% de ellos presenta aire perjudicial para la salud.
La campaña, que tiene como objetivo principal exigir entornos escolares libres de humos y ruidos, ha sido coordinada por Sagarrak Ekologista Taldea y Ekologistak Martxan, con apoyo del Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Barakaldo y otros colaboradores. En total, se han instalado 160 captadores pasivos para medir el NO2 en centros escolares y sus alrededores, en localidades como Gasteiz, Donostia, Errenteria, Oiartzun, Barakaldo, Bilbo y Erandio.
Los resultados muestran que «apenas unos pocos centros escolares» cumplen con la recomendación de la OMS de no superar los 10 mg/m3 de NO2, lo que se refleja en la mayoría de los interiores y patios de los centros medidos. Además, Ekologistak Martxan ha calificado de «preocupante» el alto porcentaje de centros que no cumplen con los límites de la nueva directiva aprobada en 2024, que establece la elaboración de hojas de ruta para cumplir con los estándares en enero de 2030. En las últimas mediciones, 54 de los 78 centros (el 69%) superan el límite de 20 mg/m3.
La contaminación del aire tiene consecuencias graves en la salud infantil, incluyendo alergias, asma y trastornos neurocognitivos. Por ello, se insiste en la necesidad de adoptar medidas para reducir la contaminación en las áreas alrededor de los centros escolares. Estas incluyen «pacificar los entornos escolares», designarlos como espacios sensibles (Zonas de Bajas Emisiones) y monitorizar la calidad del aire y el ruido en estos espacios.
En Gasteiz, se han llevado a cabo mediciones en 17 entornos escolares, todos ellos superando los 10 mg/m3 de NO2, excepto uno. El centro Gurutzmendi Haurreskola, situado cerca de una vía de gran tráfico, ha registrado el nivel más alto con 32,4 mg/m3. En esta ciudad, se destaca la necesidad de un plan para reducir la contaminación en puntos críticos como el entorno de la calle Iturritxu.
En Bizkaia, se analizaron 40 centros, todos ubicados en municipios de la zona del Bajo Nerbioi. Los resultados indican que en Barakaldo, todos los centros sobrepasan los límites establecidos por la OMS, y en el 58% de los casos, también los límites de la nueva directiva. El entorno del puente de Rontegi ha sido identificado como uno de los focos de mayor contaminación.
Por su parte, en Bilbo, se analizaron 20 puntos de medición en 13 centros educativos. Todos los lugares superaron los 20 mg/m3, siendo especialmente críticos los niveles en la calle General Concha, por encima de los 40 mg/m3. Este entorno también había mostrado niveles alarmantes en mediciones anteriores.
En Gipuzkoa, las muestras recogidas en Donostia abarcaron áreas como Ategorrieta, Centro y Amara Berri, que albergan 11 centros educativos. Los resultados revelan que en 14 de los 20 captadores colocados se superan los 10 mg/m3 recomendados por la OMS. En Errenteria, los datos indican que todos los centros analizados superan estos niveles, mientras que en Oiartzun se registraron mediciones dentro de los límites recomendados.
La situación es alarmante y se hace hincapié en la necesidad de vigilar la calidad del aire en zonas sensibles. El tráfico se identifica como un factor determinante en la calidad del aire en estos entornos. Se enfatiza que, para lograr entornos educativos saludables y seguros, se deben implementar medidas efectivas que fomenten la movilidad activa y desincentiven el uso del vehículo privado. A juicio de los ecologistas, es crucial que exista un compromiso político y de la comunidad educativa para abordar esta problemática.





























































































