El consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha compartido que el número de migrantes en Euskadi que tienen la posibilidad de solicitar su regularización no superará las 25.800 personas que el Gobierno Vasco ha identificado a través de Lanbide, el Servicio Vasco de Empleo. Esta cifra se ha establecido a partir de los registros existentes en el organismo.
Torres ha reconocido que, aunque puede haber individuos no detectados, su cantidad será mínima. «Es verdad que hay personas que pueden estar entre nosotros que no tenemos detectadas, pero creo que va a ser una parte muy minoritaria, teniendo en cuenta que la que sí tenemos detectada es porque ya ha tenido un contacto con Lanbide, ha tenido ya un seguimiento, una orientación, una formación», explicó en sus declaraciones a la prensa en San Sebastián.
Implicaciones del proceso de regularización
El consejero ha calificado el proceso de regularización de inmigrantes como «una magnífica noticia para Euskadi». Ha destacado la importancia de la colaboración entre las distintas administraciones para que este proceso sea «lo más efectivo y rápido posible». «Ahora estamos en un proceso que va a durar una serie de días, nosotros vamos a colaborar como Gobierno Vasco en todo lo que podamos», añadió.
Torres entiende que este proceso «masivo» de regularización «va a traer, sobre todo, mucha más estabilidad al mercado laboral». A través de esta iniciativa, se espera que se logre integrar a un mayor número de trabajadores en el sistema laboral, mejorando así la dinámica del empleo en la Comunidad Autónoma.
La regularización de estos migrantes no solo tiene repercusiones en el ámbito laboral, sino que también puede influir en el ámbito social. La inclusión de estos individuos en el mercado laboral puede generar un impacto positivo en la economía local, además de facilitar la integración de las comunidades migrantes en la sociedad vasca.
Con esta propuesta, el Gobierno Vasco busca abordar las necesidades de la población migrante y garantizarles una mayor seguridad jurídica. Esto se considera esencial para fomentar un entorno laboral más estable y justo.
El proceso de regularización es parte de un enfoque más amplio que busca asegurar que todos los habitantes de Euskadi, independientemente de su origen, tengan acceso a oportunidades laborales y a una vida digna. Esto no solo tiene implicaciones económicas, sino que también promueve la cohesión social en la región.
En resumen, el consejero Mikel Torres ha enfatizado que este proceso de regularización es crucial para la estabilidad laboral en Euskadi y ha instado a la colaboración entre diferentes administraciones para llevarlo a cabo de la manera más eficiente posible. La esperanza es que, a través de estas medidas, se logre una integración más efectiva de los migrantes en la sociedad vasca.





























































































