El baloncesto español está de luto tras el fallecimiento de Moncho Monsalve, quien ha dejado una huella imborrable en la historia de este deporte. A los 81 años, su muerte fue confirmada el pasado martes por la Federación Española de Baloncesto (FEB), que ha expresado su más sentido pésame a los familiares y amigos del exjugador y entrenador.
Nacido en Medina del Campo en 1945, Monsalve se destacó como uno de los primeros grandes pívots del baloncesto español. Durante su etapa como jugador en el Real Madrid, cosechó un impresionante palmarés que incluye tres Ligas, tres Copas y tres Copas de Europa. Su carrera no solo brilló a nivel de clubes; también fue un pilar fundamental en la selección nacional, con la que jugó en 61 ocasiones y participó en competiciones europeas y mundiales, como los Europeos de Polonia 1963 y URSS 1965, así como en el Mundial de Chile 1966.
Su trayectoria como entrenador fue igualmente notable. Dirigió a varios equipos destacados del baloncesto español, incluyendo el FC Barcelona y el CB Zaragoza, y llevó su experiencia más allá de las fronteras, entrenando a selecciones de Marruecos, República Dominicana y Brasil. Bajo su mando, el equipo brasileño alcanzó el oro en el Torneo de las Américas, un hito en su carrera que también le valió su incorporación al Hall of Fame del baloncesto español en 2024, reconociendo su labor como formador de entrenadores.
A lo largo de su vida, Monsalve fue un auténtico pionero en el desarrollo del baloncesto en España. La ACB también se unió a las muestras de condolencia, destacando que dejó una huella imborrable a través de sus triunfos como jugador y su influencia en los banquillos. «Nos ha dejado un referente del baloncesto, cuya enseñanza perdurará en el tiempo», afirmaron desde la asociación.
En las redes sociales, tributos de admiración y gratitud por su legado se han multiplicado. Desde figuras del baloncesto hasta aficionados, todos coinciden en que su contribución al deporte fue vital para el crecimiento y la popularidad del baloncesto en España. Su legado perdurará en cada rincón del país, donde el baloncesto ha encontrado un lugar especial en el corazón de los españoles.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado al mundo del deporte, recordando a todos que el baloncesto no solo es un juego, sino una pasión que trasciende generaciones. Monsalve no será olvidado, y su legado seguirá inspirando a futuras generaciones de jugadores y entrenadores que busquen seguir sus pasos.

































































































