La Federación Internacional de Pelota Vasca ha dado un paso significativo, al admitir a Euskadi como miembro de pleno derecho. Esta decisión resalta la importancia del deporte en la región y abre nuevas oportunidades para los pelotaris locales.
La preselección de jugadores para Euskal Selekzioa ha sido anunciada, pero desde el área técnica se ha observado que los entrenamientos por sí solos no son suficientes. Según Aitor Erauzkin, director técnico del organismo, “se trata de otra etapa dentro de la preselección”. Este proceso tiene como objetivo preparar al equipo para el primer Campeonato del Mundo absoluto de pared izquierda, que se celebrará en Argentina en octubre.
Para ello, se ha organizado el torneo Euskal Herritik Mundura, que comenzará este viernes en Sopela a las 19:30 horas. La competición abarcará diversas modalidades, incluyendo paleta cuero y pala corta, así como mano individual y parejas. Se desarrollará en varios municipios, como Deba, Barakaldo y Gernika, y se espera que atraiga un gran interés del público.
El evento tiene dos objetivos destacados: por un lado, facilitar a los seleccionadores una plataforma competitiva donde puedan evaluar a los pelotaris en un entorno real; por otro, buscar acercar la pelota vasca a la ciudadanía. A medida que avanza la competición, cada jugador tendrá la oportunidad de jugar con diferentes compañeros, lo que permitirá a los técnicos contar con una visión más amplia de las capacidades de cada atleta.
La Diputación Foral de Gipuzkoa ha mostrado su apoyo a esta iniciativa, reconociendo la importancia de la pelota vasca en la cultura local. Las finales del torneo están programadas para el fin de semana del 6 y 7 de junio, donde se espera una gran afluencia de espectadores, lo que subraya la relevancia de este deporte en la comunidad.
Así, a medida que se desarrollan los eventos previos al Mundial, la Euskal Selekzioa busca no solo destacar en la competición, sino también fomentar el interés por la pelota vasca en las nuevas generaciones. La unión de la tradición y la modernidad en este deporte promete un futuro brillante, tanto en el ámbito regional como internacional.





























































































