El director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, ha dado inicio al proceso de selección para su sucesor, el cual se realizará a través de un concurso público. Este proceso se activó este miércoles con la esperanza de que la persona elegida pueda acompañarle en la próxima edición de Cannes y colaborar con él hasta que abandone su puesto el 31 de diciembre.
Rebordinos, nacido en Errenteria en 1961, asumió la dirección del Zinemaldia en enero de 2011. El nuevo responsable del festival tomará el relevo en enero de 2027, coincidiendo con el 70 aniversario del evento. Esto ha motivado al actual director a solicitar un periodo de transición que le permita trabajar con su sucesor durante seis meses y medio, como ha explicado en una entrevista con EFE.
El deseo de Rebordinos de facilitar esta transición ya ha sido comunicado al consejo de administración del festival, el cual incluye al Ayuntamiento de Donostia, la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco y el Ministerio de Cultura. Esta colaboración se encarga a la consultora de recursos humanos Batea, responsable de gestionar el proceso de selección del nuevo director.
«Si la elección se realiza antes de Cannes, que se celebra a mediados de mayo, sería ideal que la persona seleccionada me acompañe en ese evento», ha destacado Rebordinos. Sin embargo, la posibilidad de que esto ocurra dependerá de la disponibilidad de la persona elegida y de sus compromisos laborales actuales. El director ha subrayado la importancia de que el nuevo responsable pueda participar en más de cien reuniones con productores y agentes de ventas provenientes de diversas partes del mundo.
Aunque no participará directamente en el proceso de selección, Rebordinos supone que su sucesor será vasco o al menos residente en Euskadi. Uno de los requisitos clave es que el candidato posea habilidades comunicativas tanto en euskera como en castellano.
«Puede ser alguien del equipo actual o no», ha comentado Rebordinos sobre la selección. Aunque podría tener sentido que su sucesor provenga de su entorno, el concurso es abierto y habrá candidatos de fuera. Tiene la certeza de que, si no se encuentra a una persona que consideren idónea, hay opciones internas dentro del Zinemaldia que pueden asumir la dirección del festival.
Rebordinos ha expresado su tranquilidad al señalar que ha trabajado en formar a personas dentro de la organización que sean capaces de asumir el liderazgo del festival. «No solo he pensado en mi relevo, sino en asegurar que, si algo me sucede días antes del evento, las subdirectoras, Lucía Olaciregui y Maialen Beloki, pueden llevar a cabo el festival sin inconvenientes», ha afirmado.
Las características que debe reunir el próximo director incluyen experiencia en la dirección de organizaciones relevantes en el ámbito audiovisual, especialmente en festivales de cine, así como habilidades en liderazgo, gestión de equipos y negociación. Además, se requiere un alto nivel de inglés, y se valorarán también conocimientos de francés.
La búsqueda de un nuevo líder para el Zinemaldia no solo es clave para el festival, sino que marca un punto de inflexión en la historia de este reconocido evento, que ha sido un pilar fundamental en la cultura cinematográfica de la región. Se espera que el futuro director no solo mantenga la esencia del festival, sino que también impulse su crecimiento y adaptación a los nuevos tiempos del cine.
































































































