El partido de ayer en el estadio de Zubieta dejó un sabor amargo para el Sanse, que perdió en el último suspiro frente al Deportivo de La Coruña, un rival que espera ascender esta temporada. A pesar de haber mostrado una sólida remontada tras un inicio complicado, los potrillos acabaron cediendo el triunfo al encajar dos goles en la recta final del encuentro, finalizando con un marcador de 2-3.
El encuentro comenzó con un duro golpe para el Sanse, que vio cómo, a tan solo dos minutos de iniciado el partido, Stoichkov marcaba el primer gol para el Deportivo tras un fallo del portero Fraga. Aunque, tras una revisión del VAR, se confirmó que el gol era válido, la presión del equipo gallego se mantuvo, y el Sanse tuvo problemas para ajustar su juego.
Con el Deportivo dominando el ritmo, los problemas para el Sanse se habían incrementado. Sin embargo, a partir del minuto 23, Lander Astiazaran logró empatar el encuentro al aprovechar un rebote tras un disparo que había sido rechazado por el portero rival. Este gol revitalizó a los txuri-urdin, que comenzaron a acercarse con más claridad al área contraria.
Después del empate, el Sanse mostró destellos de calidad, y aunque tuvo varias oportunidades, fue el Deportivo quien volvió a golpear. En el minuto 59, Job Ochieng, tras un error en la salida de balón del Deportivo, hizo el segundo gol para el Sanse, poniendo a su equipo por delante. Sin embargo, esta ventaja no duró mucho tiempo.
La expulsión de Mikel Rodríguez a falta de un cuarto de hora complicó enormemente las cosas para el Sanse, que tuvo que defenderse con un jugador menos. A partir de este momento, el Deportivo intensificó su ataque, dejando al Sanse en una posición muy vulnerable. A pesar de algunos intentos aislados por parte del equipo local, el Deportivo logró igualar el partido en el minuto 82 gracias a un golazo de Nsongo.
Con el marcador empatado, el Deportivo continuó atacando y, en la última jugada del partido, Mario Soriano anotó el gol de la victoria, desatando la euforia entre los aficionados desplazados. Este resultado deja al Sanse en una situación delicada, ya que sigue estando a la espera de asegurar su permanencia en la categoría sin caer en los puestos de descenso.
El próximo desafío del Sanse será enfrentarse al Castellón, otro de los contendientes por el ascenso, en lo que promete ser un encuentro crucial para sus aspiraciones en la liga.



























































































