La parada de autobús ubicada en el arcén de la N-634, que los residentes de Mendaro utilizan para viajar a Deba en Azpilgoeta, está a punto de recibir importantes mejoras. Esta situación ha sido objeto de preocupación entre los vecinos debido a la peligrosidad que presenta.
El pasado mes de enero, una visita de la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, junto con el diputado de Carreteras, Félix Urkola, al Ayuntamiento de Mendaro, permitió abordar esta cuestión, entre otros temas. Durante este encuentro se discutió la necesidad de reconfigurar el espacio para garantizar un uso más seguro del autobús.
Como resultado de las conversaciones mantenidas, se ha elaborado un proyecto que incluye la ampliación del área de parada, lo que requerirá modificar parte de la calzada existente de la carretera nacional. Esta modificación busca crear un espacio más adecuado para los usuarios del servicio.
Además, se incorporará un paso de cebra en la calzada, lo que permitirá a los pasajeros del autobús cruzar la N-634 con mayor seguridad.
El alcalde de Mendaro, Enetz Ezenarro, expresó su preocupación durante la reunión, subrayando que la parada de Azpilgoeta representa un alto riesgo, ya que se encuentra justo después de una curva. «El autobús se detiene en medio de la carretera y las personas que utilizan este servicio no tienen un lugar seguro para esperar, viéndose obligadas a hacerlo en el arcén, junto al pretil que separa la carretera del río Deba, sin pasos de peatones para cruzar», indicó.
En la misma reunión, la Diputación Foral de Gipuzkoa mostró su compromiso de atender esta demanda histórica de los ciudadanos de Mendaro y de desarrollar una solución adecuada al problema planteado. Las palabras de los representantes forales han dado paso a un trabajo coordinado que ha culminado en un proyecto que se espera ejecutar en el corto plazo.
El Ayuntamiento de Mendaro ha valorado positivamente la propuesta presentada, ya que las obras permitirán que los usuarios del autobús cuenten con un espacio de espera que les ofrezca seguridad y protección. Esto es esencial para evitar las complicaciones a las que se han enfrentado hasta ahora, tanto por el tráfico como por las inclemencias del tiempo, dado que carecían de una marquesina que los resguardara de la lluvia y el viento.
Con estas mejoras, se espera una transformación significativa en la calidad del servicio de transporte público en la zona, lo que impactará positivamente en la vida cotidiana de los vecinos de Mendaro que dependen del autobús para sus desplazamientos a Deba.






















































































