El reciente escape de benceno en la planta de Petronor, situada en Muskiz, ha llevado al Gobierno Vasco a levantar las medidas de emergencia que previamente habían sido impuestas para proteger a la población. Este hecho ocurrió el pasado 26 de febrero y, tras una evaluación detallada, se ha determinado que los niveles de concentración del gas han disminuido y se han estabilizado en cifras seguras.
Las autoridades cántabras habían estado llevando a cabo un seguimiento constante del incidente, que se había considerado un riesgo significativo para la salud pública. Sin embargo, la reciente información proporcionada por el Gobierno Vasco indica que los niveles de benceno en el aire han caído a aproximadamente 2 microgramos por metro cúbico. Esta cifra es un indicativo positivo, permitiendo que se reduzcan las medidas preventivas que se habían aplicado, las cuales incluían recomendaciones para que los vecinos de Muskiz permanecieran en interiores.
El seguimiento del incidente ha sido continuo y exhaustivo, con análisis realizados las 24 horas del día. A pesar de que la situación parece estar bajo control, los departamentos competentes en Seguridad, Medio Ambiente y Salud Pública continúan monitorizando el entorno. Esto se lleva a cabo a través de la Red de Control de Calidad del Aire de Euskadi y muestreos específicos en las áreas afectadas. Las medidas correctoras implementadas por Petronor también están en marcha para mitigar las emisiones restantes.
La causa del escape se atribuye a una evaporación de la gasolina en uno de los tanques, lo que resultó en la liberación de la fracción volátil al aire. En consecuencia, la empresa está aplicando todos los protocolos necesarios para asegurar que futuras incidencias sean prevenidas eficazmente. La decisión de desescalar la emergencia se basa en la estabilidad de los niveles de benceno, que han sido verificados por las entidades pertinentes.
Esta situación resalta la importancia de los protocolos de seguridad industrial y la efectividad de los monitoreos ambientales. El Gobierno Vasco ha enfatizado que, a pesar de que las medidas preventivas han sido levantadas, el seguimiento de la calidad del aire continuará siendo una prioridad. Las autoridades buscan garantizar que no solo se resuelvan problemas inmediatos, sino que también se establezcan soluciones a largo plazo para mantener la salud de la población.
De esta forma, tanto el Gobierno Vasco como las instituciones ambientales están comprometiéndose a seguir supervisando la situación y a actuar con rapidez en casos similares en el futuro. La respuesta a esta situación es un claro ejemplo de colaboración entre diferentes gobiernos y organismos, subrayando la necesidad de mantener altos estándares de seguridad en la industria. La comunidad de Muskiz puede sentirse aliviada al saber que las medidas de seguridad están siendo tomadas en serio y que su bienestar es una prioridad para las autoridades locales y regionales.































































































