El Gobierno Vasco ha decidido levantar las medidas preventivas establecidas tras un escape de benceno en la refinería Petronor, ubicada en Muskiz, que ocurrió el día anterior. Esta decisión se tomó al constatar que los niveles de concentración de benceno en el aire se han reducido y estabilizado. Las autoridades habían implementado medidas de seguridad el jueves, llamando a los residentes de Muskiz y del barrio de Las Carreras en Abanto y Zierbena a permanecer en espacios cerrados, debido a que se detectaron concentraciones de benceno significativamente elevadas.
El incidente se originó a partir de una emisión de benceno que alcanzó niveles alarmantes, superando los límites establecidos por la normativa sanitaria. Según el informe del Gobierno Vasco, los niveles de concentración fluctúan en torno a 2 microgramos por metro cúbico, lo que ha llevado a las autoridades a concluir que no hay riesgo inmediato para la población. Este aviso permitió que se redujera la vigilancia, que antes era constante. La tranquilidad en la zona se restableció cuando se determinó que el viento soplaba en una dirección que no representaba amenaza para el territorio cántabro.
El alcalde de Muskiz, Eduardo Briones, informó que, tras el aviso del Gobierno Vasco, se recomendó a los ciudadanos evitar salir a la calle y no acudir a centros educativos hasta recibir nuevas instrucciones. Este protocolo se activó debido a los olores intensos y molestos que afectaron a la localidad, donde residen aproximadamente 7.500 personas. A las 22:00 horas, los picos de benceno llegaron a ser de hasta 132 microgramos por metro cúbico, lo que motivó la respuesta rápida por parte de las autoridades sanitarias.
En la jornada del lunes, se realizaron mediciones de calidad del aire que confirmaron que los niveles de benceno en Muskiz se habían estabilizado. Esto permitió que el Gobierno Vasco levantara las alertas y recomendaciones para la población. Sin embargo, es importante señalar que el benceno es un compuesto que puede tener efectos negativos sobre la salud a largo plazo, incluyendo su potencial carcinogénico. El Ministerio de Transición Ecológica advirtió que las exposiciones prolongadas pueden originar problemas graves de salud.
El incidente en la refinería no es el único que ha generado preocupación en la comunidad. Previo a este escape, el domingo se registró un fallo eléctrico que interrumpió las operaciones de Petronor, lo que ha suscitado inquietudes sobre la seguridad de la planta. Estas situaciones han alimentado el malestar en la población de la Zona Minera, que lleva años señalando los riesgos asociados con la presencia de la refinería. En respuesta, se ha convocado una concentración para el próximo 1 de marzo en la Plaza de la Trinidad de Las Carreras, donde los vecinos expresarán su descontento.
El seguimiento de la situación por parte del Gobierno de Cantabria ha sido constante desde la noche del incidente, en previsión de que el benceno pudiera cruzar la frontera hacia su territorio. Por fortuna, las condiciones meteorológicas han jugado a favor y el viento ha alejado el escape. Las autoridades locales también han mantenido un monitoreo activo, y los bomberos de Castro Urdiales están preparados para actuar si la situación lo requiere.
Con la normalización de los niveles de benceno y el levantamiento de las medidas de confinamiento, se espera que la vida en Muskiz vuelva a la normalidad. Sin embargo, la comunidad sigue alerta ante posibles futuros incidentes, especialmente en una zona donde la percepción de riesgo ha aumentado por estos eventos recientes. La preocupación por la salud pública y la seguridad industrial es un tema que sigue en la agenda de muchos ciudadanos, que exigen respuestas claras y efectivas de las autoridades competentes.
































































































