El músico Haritz Olaeta, originario de Oñati, ha evolucionado su carrera desde sus inicios con la guitarra hacia un estilo más vinculado a la música urbana. Aunque el punk y el rock eran los géneros predominantes en su juventud, Olaeta ha sabido fusionar diferentes estilos, incluyendo rap, pop y rock, creando un sonido único junto a su compañero Josu Ezeizabarrena en el grupo DOCE C. Este año han lanzado su primer álbum, titulado «Gerraosteko irrintziak», marcando un hito en su trayectoria.
Desde su primera incursión en la música, Olaeta ha recorrido un largo camino de aproximadamente diez años. En este tiempo, ha explorado diversas influencias y ha ido integrando elementos urbanos en su obra. Según el propio artista, al hablar de música urbana, abarca una amplia variedad de sonidos que van más allá del rap, aunque este último influya notablemente en su producción actual.
El grupo DOCE C ha sido su proyecto más duradero, ya que comenzó hace seis años. Sin embargo, Olaeta destaca que cada año ha traído diferentes resultados y que este trabajo no es necesariamente el punto culminante de su carrera. La colaboración con Ezeizabarrena ha permitido a Olaeta experimentar musicalmente, especialmente en el ámbito del rap, un estilo que conoció gracias a su compañero de universidad. Juntos, han logrado crear un estilo distintivo que mezcla influencias y sonidos variados.
En su primer disco, Olaeta ha contado con colaboraciones de artistas como Raperu y Odei Barroso, quienes son amigos, pero también han trabajado con referentes musicales que han admirado desde la infancia. Estas colaboraciones representan una oportunidad para conectar con sus ídolos, algo que valora profundamente. «Tocar con alguien que escuchábamos de jóvenes ha sido un sueño hecho realidad», comenta el músico.
La experiencia de Olaeta se extiende más allá de DOCE C. Recientemente, ha lanzado un nuevo proyecto llamado Nehor, que se basa en canciones coescritas con Jonbere. Este nuevo enfoque le ha permitido redescubrir la emoción de tocar en vivo y conectar con el público de manera más directa, algo que había echado de menos. «Hacer música en directo aporta un nivel de emoción que es difícil de replicar en el estudio», explica Olaeta.
Con un enfoque claro en la colaboración, Olaeta considera que los mejores resultados se logran cuando se trabaja en conjunto con otros. «Mis proyectos más relevantes han sido en colaboración, ya que creo que la suma de esfuerzos genera mejores resultados», afirma. Aunque ha trabajado de manera independiente, siempre ha buscado mantener un equilibrio con otros músicos, valorando la importancia de la comunidad en el proceso creativo.
Sin embargo, también enfrenta el desafío de mantenerse dentro de un circuito cultural que a menudo puede parecer limitado. Olaeta habla sobre cómo puede haber diferentes modelos de creación cultural, uno que prioriza la comercialización y otro que se centra más en la colaboración y el esfuerzo conjunto. Por su parte, él ha optado por este último, priorizando la autenticidad y el valor del trabajo en equipo, lo que le permite mantener su integridad artística.
La reciente participación de Olaeta en la competición Villasound ha sido un paso significativo en su carrera. Presentó tres canciones en un formato de banda, lo cual fue un cambio refrescante respecto a sus presentaciones anteriores. Esta experiencia le permitió salir de su zona de confort y explorar nuevas dinámicas en su música. «El ambiente fue increíble y tocar en directo me motivó a seguir adelante», señala.
A medida que se adentra en este nuevo capítulo, Olaeta sigue comprometido con su visión artística, buscando constantemente formas de innovar y conectar con el público. A través de sus proyectos, busca demostrar que la música no solo se trata de crear productos, sino de contar historias y generar experiencias compartidas.





























































































