La Guardia Municipal de Donostia está llevando a cabo una investigación sobre un incendio que tuvo lugar en la antigua fábrica de Zardoya Otis, ubicada en la zona de Jolastokieta, poco después de la medianoche. Este lugar ha sido objeto de controversia debido a la ocupación ilegal y los conflictos que esto ha generado con los residentes cercanos desde que la empresa de ascensores se trasladó a un nuevo polígono en Eskusaitzeta.
Según las informaciones proporcionadas por el Ayuntamiento de Donostia, el fuego comenzó en una de las habitaciones de la fábrica, causando una densa humareda en las cercanías. Los bomberos de Donostia se desplazaron rápidamente al lugar para controlar la situación. Las primeras indagaciones sugieren que el incendio pudo haber sido intencionado.
Herido e intoxicados
Durante el suceso, una persona resultó herida y fue trasladada al Hospital Donostia con un «pronóstico reservado». Además, otras tres personas recibieron atención médica por inhalación de humo, lo que mantuvo a los vecinos en alerta durante la noche.
En los últimos meses, cinco pabellones de este complejo han sido ocupados por un grupo de jóvenes extranjeros. A principios de año, una intervención policial resultó en el desalojo de uno de los pabellones. Sin embargo, para cuando llegaron las fuerzas del orden, el lugar ya estaba vacío, aunque en días anteriores había albergado a alrededor de 30 personas. Se estima que, en total, unas 200 personas podrían estar viviendo en las instalaciones de la antigua fábrica.
Este espacio está destinado a albergar 380 nuevas viviendas una vez finalicen los derribos de los pabellones. Sin embargo, el proceso se ha alargado, generando tensiones en la convivencia del barrio. Recientemente, el Ayuntamiento de Donostia tomó la decisión de obligar a la propietaria del terreno a llevar a cabo tareas de limpieza. Esta medida se ha vuelto necesaria debido a los incidentes previos y la agitación entre los habitantes irregulares de los pabellones. El incendio de esta madrugada representa un escalón más en esta problemática.
La Guardia Municipal ha realizado varias detenciones en relación con el incidente, aunque no se ha especificado el número exacto de arrestos. No se descarta que se produzcan más detenciones a medida que avanza la investigación sobre este suceso alarmante.
La situación en la antigua fábrica de Zardoya Otis refleja un desafío mayor en la gestión de espacios abandonados y su impacto en las comunidades vecinas. La falta de soluciones rápidas y efectivas para la rehabilitación y reurbanización de estas áreas plantea interrogantes sobre el futuro del barrio de Jolastokieta y la necesidad de un enfoque más integral para abordar la problemática de la ocupación y la convivencia.
A medida que se intensifican los esfuerzos por resolver esta crisis, queda claro que las autoridades locales deben encontrar un equilibrio entre la seguridad pública y el derecho a la vivienda, así como garantizar que la comunidad no sufra más incidentes como el ocurrido esta madrugada.





























































































