Jokin Altuna, originario de Amezketa y tetracampeón del Manomanista, se enfrenta a una situación complicada en su camino hacia las semifinales de la competición. Para asegurarse una oportunidad de avanzar, necesita que Laso pierda su encuentro ante Darío este sábado en Donostia. Si esto ocurre, Altuna se verá obligado a ganar su propio partido contra Jaka el próximo domingo en Legazpi. Sin embargo, si Unai se impone a Darío en el Atano III, el futuro del amezketarra en esta modalidad podría verse truncado antes de alcanzar la final.
Altuna expresa su respeto hacia Darío, quien ha demostrado un gran nivel en la pista. «Es un gran pelotari, nos conocemos desde niños y es muy peligroso», comenta. Sin embargo, el tetracampeón también es consciente de la dificultad que representa enfrentarse a un jugador del calibre de Laso, quien está acostumbrado a jugar partidos de alta presión. Aunque considera a Unai ligeramente favorito, no descarta la capacidad de Darío para sorprender en el partido.
El Manomanista se caracteriza por su elevada competitividad, lo que hace que cada partido sea crucial. Altuna se siente preparado y promete dar lo mejor de sí en la cancha. «Lo más importante es dar todo lo que tienes dentro en la cancha», afirma el pelotari. La palabra «cruel» podría definir la naturaleza de esta competición, donde solo los más fuertes logran sobrevivir.
Mirando hacia el futuro, Altuna se siente optimista sobre sus posibilidades. «Hoy por hoy, veo que los finalistas pueden salir de nuestro grupo», asegura, lo que sugiere un alto nivel de competencia entre los pelotaris. Con tres semanas aún por delante para alcanzar las semifinales, el desenlace sigue abierto. A medida que se acercan los partidos, la emoción y la tensión van en aumento.
Con su próximo encuentro a la vista, Altuna sabe que cada detalle cuenta. «Estoy haciendo entrenamientos mano a mano con Jokin Etxaniz. Voy a poner todo de mi parte», asegura, mostrando su dedicación y compromiso. La clave para él será mantener la calma y concentrarse en el juego, sin dejarse llevar por la presión externa.
Por tanto, el escenario está listo para lo que promete ser un apasionante fin de semana de pelota. La atmósfera en Legazpi y Donostia estará cargada de expectativa, y los aficionados estarán atentos a cada jugada. Altuna, consciente de que el camino hacia la txapela no es fácil, se prepara para enfrentar cualquier desafío que le depare la competición.

































































































