El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha realizado un balance positivo de la reciente celebración de la Copa del Rey en la ciudad. Durante el pasado sábado, un total de 45.000 personas se congregaron en la fan zone de Alderdi Eder para seguir la final disputada entre la Real Sociedad y el Athlético de Madrid en La Cartuja, Sevilla. La victoria del equipo guipuzcoano provocó una ola de euforia en toda Gipuzkoa, con un ambiente festivo especialmente palpable en Donostia.
El día siguiente, los jugadores y el cuerpo técnico de la Real compartieron el trofeo con sus aficionados, lo que generó una gran celebración en la ciudad. Insausti destacó que las actividades tanto del sábado como del lunes se llevaron a cabo «con total seguridad y con total garantía». Subrayó la «ejemplaridad de la afición txuri-urdin», resaltando que fue un evento lleno de «abrazos espontáneos, lágrimas compartidas y emoción». Según el alcalde, la celebración fue una manifestación de la «identidad propia» de la comunidad para festejar.
A lo largo del fin de semana, 64.000 seguidores aclamaron el recorrido del autobús del equipo por el centro de la ciudad, y más de 65.000 personas asistieron al acto en el balcón del Ayuntamiento, donde los jugadores compartieron la Copa con la afición. Insausti calculó que, sumando ambos días, cerca de 145.000 personas disfrutaron de la celebración y de este momento colectivo en Donostia. «Hemos demostrado que sabemos celebrar, pero también organizar», afirmó.
Seguridad y organización
Para garantizar que las festividades se desarrollaran sin incidentes, se activó el Plan de Emergencia Municipal, que involucró a diversos cuerpos de seguridad, incluidas la Policía Local, la Ertzaintza, Protección Civil, Bomberos y DYA. Insausti destacó que el dispositivo incluyó ambulancias, un helicóptero y drones que proporcionaban información continua sobre el desarrollo de los eventos en la vía pública.
Desde Anoeta hasta Alderdi Eder, se establecieron 6,8 km de vallado para proteger a quienes siguieron el recorrido del autobús de la Real. En el evento, se instalaron 3 pantallas gigantes en Alderdi Eder para que todos los asistentes pudieran seguir los acontecimientos. Además, 527 niños y niñas tocaron la tamborrada en honor a la Real Sociedad. Para preservar los jardines de Alderdi Eder frente al gran volumen de asistentes, el Ayuntamiento decidió retrasar unos 15 días la plantación de flores de primavera.
La celebración de la Copa del Rey no solo ha dejado un impacto emocional en los aficionados, sino que también ha demostrado la capacidad de la ciudad para organizar grandes eventos. La alta participación y la respuesta positiva de la comunidad reflejan la importancia del deporte y la cultura en la vida de Gipuzkoa. Este evento, por tanto, no solo se trata de una victoria deportiva, sino también de un testimonio de la unidad y la identidad de una región que sabe celebrar sus logros.































































































