El viceconsejero de Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Xabier Legarreta, ha expresado su confianza en que el reciente proceso de regularización extraordinaria de migrantes tendrá un impacto «totalmente positivo». En medio de críticas que, según él, no reflejan la realidad, ha instado a adoptar un enfoque serio en este asunto. «No es momento para elevar tonos», ha afirmado, insistiendo en la necesidad de cooperación para que el proceso sea exitoso.
Este proceso comenzó el 20 de enero, con las Oficinas de Correos, de la Seguridad Social y de Extranjería ya atendiendo a migrantes interesados en la regularización aprobada por el Gobierno. Legarreta ha resaltado que esta iniciativa representa «una oportunidad excepcional y temporal» para aquellos extranjeros que ya residen en Euskadi, subrayando que no se está promoviendo un «efecto llamada».
El viceconsejero ha subrayado que esta regularización reconocerá «una realidad existente», refiriéndose a las miles de personas que actualmente trabajan en la economía sumergida. «Va a dar seguridad jurídica a estas personas y les permitirá trabajar legalmente», ha apuntado, lo que, según él, beneficiará a la sociedad en su conjunto. Sin embargo, ha respondido a las críticas sobre el procedimiento, afirmando que ciertos comentarios «nada tienen que ver con la realidad». Legarreta ha desmentido afirmaciones que sugieren que cualquier persona podría aprovecharse de este proceso, afirmando que se han establecido requisitos estrictos, como la ausencia de antecedentes penales.
En su análisis, Legarreta ha lamentado que «cada uno está jugando a su partida», refiriéndose a los debates políticos que han surgido en torno a esta cuestión. «A nosotros tampoco nos ha gustado cómo se ha llevado este procedimiento desde el inicio, pero es momento de cooperar y de que esto salga bien», ha reiterado, destacando que la situación actual requiere una atención seria y colaborativa.
El Gobierno Vasco ha estado trabajando para informar al público sobre este proceso. Legarreta ha indicado que se ha preparado una guía en la web de euskadi.eus, donde se ofrece información sobre la regularización de personas extranjeras en situación administrativa irregular. Además, se prevé realizar sesiones informativas para funcionarios de la administración y para la ciudadanía en general, con el objetivo de asegurar que la información sea «veraz, clara y que combata ciertos bulos» que han circulado.
En un contexto más amplio, Legarreta también fue cuestionado acerca de la gestión de menores extranjeros no acompañados, considerando esta situación como parte de un «circo mediático» en el ámbito estatal. Subrayó que Euskadi participa en estas conferencias sectoriales «con seriedad y propuestas concretas», lamentando que el interés de los menores parezca ser secundario frente a los intereses políticos de algunos partidos.
El viceconsejero ha señalado que la política migratoria en España a menudo parece estar marcada por la improvisación, a pesar de que «la migración es un tema estructural». Este fenómeno ha llegado para quedarse, y la manera en que se gestione tendrá un impacto significativo. Legarreta ha llamado la atención sobre la necesidad de reconocer a Euskadi como ‘frontera norte’, dado que desde 2018, los recursos destinados a las personas migrantes en tránsito en Irun han asistido a más de 40.000 personas. Así, ha demandado «voluntad política» para abordar esta situación de manera efectiva.
En conclusión, el proceso de regularización extraordinaria de migrantes que se ha iniciado es un paso importante para dar reconocimiento legal a muchas personas que actualmente viven en la sombra del sistema laboral. La aportación del proceso está prevista como una solución a problemas sociales existentes. A medida que avanzan estas iniciativas, la atención se centrará en asegurar que se gestionen adecuadamente y que la información llegue a quienes más la necesitan.






























































































