En un acto político celebrado este jueves en Valencia, se produjo una notable unión entre figuras destacadas del ámbito progresista. La exvicepresidenta de Compromís, Mónica Oltra; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; y la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, se congregaron junto a la primera dama de Brasil, Janja Lula da Silva, para expresar su rechazo a la violencia política y a las guerras que afectan a las mujeres. Este encuentro, que se llevó a cabo en las puertas del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia, se enmarca en la cumbre bilateral que se celebrará en Barcelona este fin de semana, la cual atraerá a diversos líderes progresistas.
El coloquio, de carácter marcadamente feminista, surge en un contexto donde la izquierda busca redefinir su espacio político, especialmente ante el auge de posiciones ultraconservadoras a nivel global. Oltra, tras cuatro años alejada de la política, realizó su reaparición destacando el apoyo recibido en un evento que tuvo gran resonancia, jugando en casa, y siendo aclamada por un numeroso público que superaba los 300 asistentes.
A lo largo de su intervención, la exvicepresidenta reflexionó sobre su trayectoria y los desafíos que ha enfrentado, en especial el juicio que enfrentó por su supuesta implicación en el encubrimiento de abusos sexuales a una menor. A pesar de ello, su entorno ha mantenido que es inocente y ha calificado la situación como un caso de lawfare. “Me planteé, ¿nos rendimos o nos levantamos? Pues nos levantamos”, afirmó Oltra, mientras su mensaje resonaba entre los aplausos de los asistentes, algunos de los cuales enfrentaron el intenso sol del día.
Montero, por su parte, enfatizó que el objetivo primordial del encuentro era la solidaridad y el apoyo entre mujeres en el ámbito político. “Nada de lo ocurrido en el pasado es más importante que lo que podamos hacer en el futuro”, expresó, instando a las presentes a unirse y apoyarse mutuamente ante la violencia que enfrentan. Rego también compartió su perspectiva sobre el impacto del miedo generado por la violencia política y sugirió que el reconocimiento del mismo, junto con la implementación de un enfoque feminista, podrían ser vías para combatirlo.
La primera dama de Brasil, Janja Lula da Silva, abrió el coloquio subrayando la urgencia de debates como el que se estaba llevando a cabo. Destacó que en Brasil se registran cuatro feminicidios diarios, una realidad que debe ser abordada con seriedad. «Hay que superar la misoginia y todas las formas de violencia contra las mujeres», afirmó, en línea con las temáticas discutidas durante el encuentro, que también tocó brevemente la situación bélica en Oriente Próximo.
El evento, titulado “No a la guerra, no a las violencias políticas, por un mundo ecofeminista”, se produjo en un momento crucial para la política española, a menos de una semana de que Montero propusiera hacer equipo con el diputado de ERC, Gabriel Rufián, ante las elecciones generales. Esta dinámica se desarrolla mientras la izquierda busca consolidar alianzas para formar un frente único y competitivo frente a la derecha, en un contexto de reconfiguración política tras el paso atrás de Yolanda Díaz.
El encuentro también fue una muestra de la creciente unión y colaboración entre diferentes sectores de la izquierda, que se están preparando para las próximas elecciones. La charla finalizó con un mensaje esperanzador de las ponentes, reafirmando la importancia de la organización y el apoyo mutuo entre mujeres. “Por difícil que parezca, sí se puede”, concluyó Mónica Oltra, cerrando así un acto que busca fomentar la solidaridad y la lucha conjunta por un futuro más igualitario.




























































































