El Partido Socialista de Euskadi (PSE-EE) ha tomado la decisión de no participar en la próxima Korrika, la conocida carrera que promueve el uso del euskera. Esta postura surge tras considerar que los organizadores del evento muestran «intolerancia» y se apartan de la «pluralidad» que el evento dice defender.
La determinación del PSE-EE se coincide con el anuncio del Gobierno de Navarra, liderado por María Chivite, que ha decidido otorgar 20.000 euros de fondos públicos a los organizadores de AEK. Este apoyo se ha dado a conocer a pesar de las acusaciones sobre la exhibición de carteles relacionados con ETA en pasadas ediciones de la carrera.
Es relevante señalar que la exclusión del PSE-EE no se debe a la historia de apología del terrorismo en eventos previos, sino a la decisión de los organizadores de vetar la participación de CCOO por un conflicto sobre el uso del euskera. Recientemente, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, comparó la exposición de imágenes de terroristas en la Korrika con el apoyo a un club de fútbol, lo que le llevó a emitir disculpas hacia el Alcoyano.
La Comisión Ejecutiva del PSE-EE anunció oficialmente su ausencia en la 24ª edición de Korrika tras conocer la prohibición de la dirección de CCOO para participar. Según los socialistas, este acto representa un claro signo de “intolerancia” y se aleja de la diversidad que la carrera proclama defender.
En su comunicado, el PSE-EE expresó que la exclusión de CCOO no favorece la concienciación sobre la lengua ni promueve consensos en torno a la misma. Consideran que esta decisión distorsiona el propósito inclusivo que debería caracterizar a un evento como la Korrika.
Debido a esta política de exclusión, los representantes del partido no participarán en ninguna actividad programada para esta edición. Asimismo, se han comprometido a reevaluar su relación con los organizadores en el futuro.
La controversia ha surgido tras denuncias públicas de CCOO Euskadi, que han señalado el veto a su participación. El sindicato ha recordado que han estado presentes en todas las ediciones anteriores, comprando los kilómetros correspondientes y manteniendo un programa de formación en euskera en colaboración con AEK desde hace aproximadamente tres años.
El secretario general de CCOO Euskadi, Santiago Martínez, ha relatado que se les impidió asistir a la presentación de este año en la sede de EITB, y posteriormente, en una reunión con AEK, se les comunicó que tampoco podrían participar en el kilómetro asignado. Según Martínez, la razón dada por los organizadores es que no comparten la postura del sindicato sobre la lengua vasca y que CCOO está interponiendo recursos «contra el euskera».
A pesar de esta situación, el líder sindical ha subrayado que sus acciones no están en contra del euskera, sino que buscan proteger a los trabajadores que enfrentan exigencias lingüísticas que consideran “injustas” y no normativas.
Martínez ha enmarcado el veto dentro de una “estrategia de apartheid social” y sostiene que excluir a la dirección del sindicato equivale a vetar a toda la organización. A pesar de esto, ha instado a sus afiliados a participar de la manera que consideren en lo que califica como una fiesta que ha trascendido a sus organizadores.
El PSE-EE, pese a su ruptura con la Korrika, ha reafirmado su compromiso con el euskera, asegurando que continuarán promoviendo su uso en todos los ámbitos. Del mismo modo, han reafirmado su apoyo a los derechos lingüísticos y laborales de la ciudadanía.
Por último, han manifestado su intención de seguir fomentando el diálogo y el consenso en torno al euskera, rechazando cualquier intento de apropiación ideológica o imposición. Este contexto se desarrolla en un momento en que el Gobierno de Navarra mantiene su subvención a AEK, creando un contraste significativo con la decisión del PSE-EE.





























































































