Mañana, la Arena de Verona se convertirá en el escenario de la inauguración de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Este evento, que se celebra tras veinte años de la edición anterior en Turín 2006, promete reunir a los más destacados atletas paralímpicos en un espectáculo de deportes de invierno adaptados.
Durante diez días, los participantes competirán en diversas disciplinas como esquí alpino, esquí de fondo, biatlón, snowboard, para hockey sobre hielo y curling en silla de ruedas. Aproximadamente 600 deportistas de más de 60 Comités Paralímpicos Nacionales estarán presentes, lo que subraya la magnitud de este torneo.
La logística del evento ha sido diseñada de manera descentralizada, con tres agrupaciones geográficas aprovechando instalaciones deportivas ya existentes. En Milán se concentrarán los deportes sobre hielo, mientras que en Cortina d’Ampezzo se llevarán a cabo competencias de esquí alpino y snowboard en las pistas de Tofane, además del curling en silla de ruedas en el Estadio Olímpico de Hielo. Por su parte, el clúster de Val di Fiemme estará dedicado a los deportes nórdicos, como el esquí de fondo y el biatlón, en el Centro de Esquí de Tesero, ubicado a más de 850 metros de altitud.
Entre los atletas destacados se encuentra el noruego Jesper Pedersen, quien brilló en la edición anterior de Pekín 2022 al obtener cuatro medallas de oro y una de plata en esquí alpino. También se menciona a la sueca Ebba Aarsjoe, que lidera el ránking de la Federación Internacional de Esquí. En la delegación española, compuesta por ocho miembros, destaca Audrey Pascual, una joven esquiadora de 21 años, quien ha sido designada abanderada después de conseguir el globo de cristal en su categoría.
Otro atleta notable es Higinio Rivero, un vizcaíno que representa una de las historias más inspiradoras de los Juegos. Rivero, que compite en biatlón y esquí de fondo, se convierte en el primer deportista del Estado en calificar para competir en la disciplina de biatlón paralímpico, un logro significativo en su carrera.
La participación de Higinio en Milán marca un hito, ya que es el primer español en competir en tres deportes distintos a nivel olímpico, habiendo logrado previamente la marca mínima para los Juegos de Tokio 2020 y París 2024 en piragüismo adaptado. Sin embargo, su camino hacia la competición no ha sido fácil. Un accidente en 2013 que le causó una lesión medular severa le hizo replantearse su vida, pero logró regresar al deporte, encontrando en el esquí de fondo una nueva pasión que le ha llevado a convertirse en atleta olímpico.
La historia de Higinio Rivero ilustra el espíritu de superación que caracteriza a los atletas paralímpicos. Su trayectoria demuestra la capacidad de adaptarse y encontrar nuevas formas de vivir la vida tras enfrentar adversidades. Este evento no solo celebrará el talento y la dedicación de los deportistas, sino que también servirá como un recordatorio de la resiliencia que impulsa a muchos a seguir adelante en sus sueños deportivos.
































































































