El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha solicitado que se conviertan en permanentes las medidas del plan estatal anticrisis, argumentando que estas deberían evolucionar hacia soluciones estructurales si han demostrado ser efectivas para la industria. Esta declaración se realizó durante su comparecencia en el Parlamento Vasco, donde estuvo presente a solicitud de EH Bildu para evaluar las acciones del Gobierno del Estado español en respuesta a la guerra de Irán.
Jauregi destacó que existe una «gran paradoja» en España, ya que, aunque el costo de producción de energía es uno de los más bajos de Europa gracias a fuentes renovables, los precios finales son los más altos debido a impuestos y cargos adicionales. Esta situación ha llevado a la industria vasca a enfrentar costos eléctricos significativamente más altos que sus competidores europeos, pagando hasta un 165 % más que en Francia y alrededor de 35 % más que en Alemania. Para ciertas industrias, la electricidad representa hasta el 50 % del costo de producción, lo que agrava la competitividad en mercados globales.
El consejero valoró positivamente que el Gobierno español haya incluido propuestas vascas en su plan de medidas, como la reducción del IVA en la electricidad al 10 %, la suspensión del impuesto a la generación eléctrica y una bonificación significativa en los peajes para la industria electrointensiva. Sin embargo, Jauregi argumentó que estas medidas, si son efectivas, no deberían ser temporales. En lugar de ello, abogó por soluciones duraderas que ofrezcan certidumbre a la industria vasca y eliminen las distorsiones que encarecen la factura eléctrica.
Jauregi también subrayó la necesidad de maximizar la compensación por costes indirectos de CO2, observando que mientras otros países aprovechan al máximo esta herramienta, España no la utiliza de manera óptima. Además, propuso la exención del fondo nacional de eficiencia energética para la industria electrointensiva y el traslado de cargos eléctricos a los presupuestos generales, con el fin de evitar costes variables inciertos en la factura final.
A pesar de que esta serie de propuestas podría tener un impacto presupuestario a corto plazo, Jauregi enfatizó que a medio y largo plazo, estas medidas resultarían en un aumento de la industria, el empleo y el bienestar en la región, repercutiendo positivamente en las cuentas públicas. En su intervención, también resaltó la importancia de invertir en autoconsumo y en infraestructuras renovables como la energía eólica y fotovoltaica, así como en el desarrollo de tecnologías relacionadas con el hidrógeno verde.
El Gobierno Vasco ha aprobado recientemente un Plan Anual de Inversiones en la red de distribución eléctrica, con un presupuesto de 110 millones de euros para el año 2027. De aquí a 2029, se prevé que Iberdrola invierta un total de 332 millones de euros en las redes eléctricas de Euskadi. Además, Jauregi informó que su departamento está trabajando en una «autopista regulatoria» que busca reducir plazos y desbloquear proyectos estratégicos, con el objetivo de facilitar la agilidad administrativa necesaria para implementar estas iniciativas.
La intervención del consejero pone de manifiesto la urgencia de abordar los desafíos que enfrenta la industria vasca, sobre todo en el contexto actual de fluctuaciones en los mercados energéticos y la necesidad de competitividad. La transformación hacia un modelo energético más sostenible y eficiente es clave para garantizar la viabilidad y el crecimiento del sector industrial en Gipuzkoa.
































































































