El Gobierno Vasco ha expresado su descontento respecto al manejo de la regularización de inmigrantes por parte del Ejecutivo español. En una reciente entrevista, la consejera María Ubarretxena, responsable de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, criticó la falta de consideración hacia las propuestas vascas sobre la inserción lingüística, haciendo hincapié en la importancia del euskera y de procesos formativos para los inmigrantes.
Durante su intervención en Radio Vitoria, Melgosa reconoció que la regularización actual no satisface las expectativas del Gobierno Vasco, aunque se mostró dispuesta a colaborar con el Gobierno central, que es el encargado de estos asuntos. Esta disposición refleja un compromiso por parte de la consejera para garantizar una integración más efectiva de los inmigrantes en la sociedad vasca.
Situación de los apátridas
Uno de los aspectos más preocupantes que destacó la consejera es la exclusión de ciertos colectivos de la regularización. Según lo publicado en el Boletín Oficial del País Vasco, se ha dejado fuera a los “apátridas”, en su mayoría originarios del Sáhara Occidental, así como a ciudadanos ucranianos. Melgosa calificó esta decisión de «grave», señalando que muchos de estos individuos inicialmente estaban contemplados en el proceso de regularización, lo que ha sido un duro golpe para ellos.
Además, Melgosa reiteró que la falta de atención a las propuestas del Gobierno Vasco es una omisión significativa. El ejecutivo había solicitado que se tuviera en cuenta el conocimiento del euskera y la participación en programas formativos como criterios a favor de la regularización. Esta perspectiva refleja una preocupación por garantizar que los inmigrantes no solo sean regularizados, sino que también se integren adecuadamente en la comunidad vasca.
Derechos y deberes en la regularización
En su análisis, la consejera enfatizó que el Ejecutivo español no ha mantenido informadas adecuadamente a las comunidades autónomas, especialmente a aquellas como la vasca, que han estado dispuestas desde el principio a colaborar en el proceso de regulación. Melgosa subrayó la importancia de abordar este proceso con un enfoque que contemple los derechos y deberes de los inmigrantes que residen en Euskadi.
Asimismo, Melgosa insistió en la necesidad de ofrecer información clara a quienes buscan regularizar su situación. Para facilitar este proceso, el Gobierno Vasco ha elaborado un pequeño borrador de guía que se distribuirá entre las asociaciones relacionadas con el tema, con el objetivo de proporcionar directrices precisas sobre los pasos a seguir.
El compromiso del Gobierno Vasco de trabajar en colaboración con el Ejecutivo central es un paso importante, aunque la consejera ha dejado claro que es fundamental que se valoren las especificidades de la realidad vasca en cualquier proceso de regularización. Esto no solo favorecería una integración efectiva, sino que también podría contribuir a fortalecer la cohesión social en Euskadi.





























































































