Las obras del Topo en el corazón de Donostia están llegando a su fase final, con la intención de que la nueva variante soterrada entre en funcionamiento en el próximo mes de diciembre. Este avance marca un hito en un proyecto que ha requerido años de trabajo y que ha modificado significativamente el paisaje urbano de la ciudad. Uno de los puntos más emblemáticos de esta transformación es el cruce entre las calles Loiola y San Martín, que se encuentra frente a la catedral del Buen Pastor. Aquí se prevé la instalación de uno de los cañones de acceso a la futura estación Centro-La Concha del Topo. Para ello, se comenzarán las obras de urbanización en un plazo de ocho meses, con el fin de peatonalizar el tramo de San Martín que discurre desde la calle Urbieta hasta la calle Hondarribia.
La empresa pública Euskal Trenbide Sarea (ETS) ha adjudicado estas obras a la empresa Jaizubia por un importe de 1,2 millones de euros. Según un comunicado emitido por ETS, la empresa adjudicataria contará con un plazo de ocho meses para culminar los trabajos, los cuales tienen como objetivo modificar la infraestructura de las mencionadas calles afectadas por las obras de la variante soterrada.
El ámbito de actuación de esta intervención comprende un área total de aproximadamente 3.500 metros cuadrados, donde se desarrollarán diversas mejoras urbanísticas. La transformación más notable será la conversión de la calle San Martín, que actualmente posee tres carriles para el tráfico rodado y que, hasta el inicio de las obras, soportaba un volumen considerable de circulación hacia el río Urumea. Este tramo se convertirá en área peatonal, lo que fomentará un entorno más accesible y seguro para los viandantes. Además, se incluirá un bidegorri para la circulación de bicicletas, promoviendo así el uso de medios de transporte sostenibles.
El proyecto, en colaboración entre ETS y el Ayuntamiento de Donostia, busca una reordenación del espacio público que mejore el entorno urbano en el que se ubicará el cañón de acceso al Topo. Esta actuación pretende equilibrar la necesidad de modernizar la infraestructura con la preservación de la memoria histórica del lugar. Se llevarán a cabo también trabajos de reposición de servicios afectados, como las redes de saneamiento y abastecimiento, así como la renovación del mobiliario urbano, la iluminación y la jardinería, contribuyendo así a un espacio más armónico y funcional.
Desde la finalización de los trabajos en el cañón de acceso a la plaza Xabier Zubiri, junto con el ascensor a la calle Easo y la ventilación de emergencia en la calle San Bartolomé, se han devuelto a Donostia, de forma progresiva, 3.700 metros cuadrados de superficie que habían estado ocupados desde el inicio de la fase I de las obras. Este proceso ha permitido a la ciudad recuperar parte de su espacio público, fortaleciendo la conexión entre los diferentes puntos de interés urbano.
La importancia de estas obras no solo radica en la mejora de la movilidad y el acceso a la nueva estación del Topo, sino que también representa un avance significativo en la transformación urbana de Donostia. La peatonalización del tramo de la calle San Martín es una muestra del compromiso del Gobierno Vasco con la creación de entornos más amigables y sostenibles para la ciudadanía. A medida que se completan estas obras, los residentes y visitantes podrán disfrutar de un espacio más accesible y atractivo, en consonancia con las tendencias actuales en planificación urbana.



























































































