Esta mañana, en el pleno de control del Parlamento Vasco, el lehendakari Imanol Pradales ha confirmado que la sede de Ayesa permanecerá en Donostia. Esta decisión ha sido acordada por todos los accionistas involucrados en la operación, según lo declarado por Pradales en respuesta al portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano. El lehendakari ha subrayado que Ayesa, que nació y se desarrolló en San Sebastián, debe seguir allí, haciendo hincapié en que la empresa podría haberse trasladado a otras ciudades globales como Bombay o Nueva York.
La postura del lehendakari es clara: “Con Ayesa ganamos un campeón digital”, ha afirmado, señalando que la compañía regresa a su lugar de origen con una mayor capacidad tecnológica. Aunque Pradales ha expresado satisfacción por el retorno de Ayesa a Euskadi, también ha pedido precaución, dado que la operación aún no se ha cerrado de forma definitiva y deberá concretarse en las próximas semanas. En su intervención, ha rechazado cualquier insinuación de enfrentamiento territorial, insistiendo en que lo importante es que Ayesa está de regreso en el País Vasco.
Fuentes del Gobierno Vasco han indicado que la decisión fue preparada en los últimos días, y el anuncio de Pradales busca disipar dudas y asegurar que la operación no se vea afectada por especulaciones. “Euskadi necesita empresas campeonas para responder adecuadamente a los retos futuros”, ha añadido el lehendakari. En su interpelación, Otxandiano había manifestado que es complicado entender las desavenencias entre los socios del Gobierno Vasco, PNV y PSE-EE, sobre este proyecto, criticando la falta de liderazgo mostrado por el lehendakari en este proceso.
El lehendakari también ha mencionado que Ayesa mantiene otros negocios en diferentes regiones, destacando la necesidad de atraer aquellos que sean más beneficiosos para el País Vasco. “Debemos trabajar para captar empresas que fortalezcan nuestro centro de decisión, beneficiando también a Bizkaia y Álava”, ha declarado. Esta afirmación llega casi una semana después de que el presidente del EBB, Aitor Esteban, defendiera que la sede de Ayesa debería fijarse en San Sebastián, sugiriendo que aún hay tiempo para que Kutxa Fundazioa participe en la compra junto a otros socios.
En este contexto, Esteban ha mencionado a Vital, la última firma que se unió a la operación coordinada por el Gobierno Vasco, junto a la Fundación BBK, el fondo Indar, creado por Kutxabank, y la compañía tecnológica Teknei, en relación a la adquisición de la división tecnológica de Ayesa, valorada en un total de 480 millones de euros.
Por su parte, Kutxa Fundazioa había decidido no sumarse a la operación de compra de Ayesa a finales del año pasado, lo que generó tensión en las relaciones políticas. Los patronos que conforman el consejo de la fundación, elegidos por su representación en las Juntas Generales de Gipuzkoa, votaron mayoritariamente en contra de la operación. Esta decisión fue influenciada por las posturas del PNV y Podemos, que se impusieron a los votos de los representantes del PSE y EH Bildu.
En su momento, el PNV en Gipuzkoa argumentó que la compra no se alineaba con las previsiones de su plan estratégico, considerando que no justificaba la inversión debido a preocupaciones sobre el negocio-riesgo-retorno. Sin embargo, el Gobierno Vasco ha calificado esta compra como una operación estratégica en el marco de su plan industrial para Euskadi hasta 2030. Pradales ha reiterado que la adquisición de Ayesa es crucial para el desarrollo económico del país.
La cuestión de la sede de Ayesa ha generado fricciones no solo dentro del PNV, sino también entre este partido y el PSE, sus socios en el Gobierno Vasco. La relación se ha tensionado tras la alianza de los socialistas con EH Bildu y el PP para apoyar una resolución en las Juntas Generales de Gipuzkoa a favor de la compra de Ayesa. La diputada general, la jeltzale Eider Mendoza, acusó de “absoluta deslealtad” al socialista José Ignacio Asensio, quien había criticado la falta de liderazgo de Mendoza y del alcalde de Donostia, Jon Insausti, por no respaldar la participación de Kutxa Fundazioa en esta operación.




























































































