La Ertzaintza está investigando un intento de asesinato ocurrido en Egia, donde dos individuos han sido condenados tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía. Este pacto se dio momentos antes del juicio en la Sección Tercera de la Audiencia de Gipuzkoa, donde ambos procesados admitieron su culpabilidad.
Inicialmente, ambos enfrentaban una petición de doce años de cárcel por parte del Ministerio Público. Uno de los acusados, el novio de la víctima, fue señalado como presunto inductor de un delito de asesinato en grado de tentativa, mientras que el otro se consideró el autor material del ataque, ambos con la agravante de haber actuado encapuchados.
Sin embargo, después del acuerdo, la Fiscalía reconsideró lo sucedido, calificando el ataque como un intento de homicidio. A ambos se les aplicó la atenuante de reparación parcial del daño, ya que uno de ellos ha pagado 1.200 euros hacia la compensación de la víctima, mientras que el otro aportó 600 euros.
Además de las penas de cárcel, se ha decidido que los condenados no podrán acercarse ni comunicarse con la víctima durante un periodo de seis años. Este incidente también implicó, en diciembre pasado, a otros dos acusados menores de edad, quienes reconocieron su participación en los hechos y alcanzaron acuerdos similares en el Juzgado de Menores de Donostia.
Uno de estos menores fue sentenciado a dos años de internamiento en régimen cerrado como autor material del intento de asesinato, mientras que el segundo recibió una condena de un año y medio como cooperador necesario. Según el escrito de acusación, quince días antes del ataque, la víctima comunicó a su novio que un compañero de clase intentaba coquetear con ella, lo que generó una reacción de rabia en el procesado.
Con el fin de llevar a cabo su venganza, el acusado compartió sus intenciones con dos amigos, uno de ellos menor de edad, y juntos idearon un plan. Entre el 11 y el 12 de marzo de 2025, el novio de la víctima intentó obtener una foto del perjudicado y adquirió guantes de látex, un pasamontañas y un cuchillo de cocina.
El ataque se produjo al día siguiente, sobre las 15:45 horas, cuando los dos adultos y los dos menores se situaron en las cercanías del centro educativo. Los atacantes se pusieron los pasamontañas y los guantes antes de abalanzarse sobre la víctima, quien, a pesar de su intento de escapar, recibió una cuchillada en el hombro izquierdo al tratar de protegerse, así como otra herida en la zona lumbar.
Como resultado de este ataque, la víctima sufrió una herida incisa en el brazo izquierdo y una herida incisopunzante en la región lumbar. Este caso pone de manifiesto la gravedad de la violencia juvenil y el impacto que estas acciones tienen en la comunidad de Gipuzkoa.
El Gobierno Vasco ha subrayado la necesidad de abordar la violencia entre jóvenes y reforzar la educación en valores que promuevan la convivencia y el respeto. Este incidente no solo afecta a los involucrados, sino que también genera preocupación en la sociedad en su conjunto, resaltando la importancia de iniciativas que prevengan la violencia y fomenten un entorno seguro para todos.

































































































