La estación de autobuses de Donostia ha estado generando serias preocupaciones entre sus usuarios debido a la saturación que presenta, especialmente en los días de mayor afluencia, como los viernes. Este problema ha sido objeto de quejas constantes por parte de los viajeros que utilizan esta terminal para regresar a casa o para disfrutar de un fin de semana en otras ciudades. Según un pasajero que se disponía a tomar un autobús hacia Bilbao, «a nada que llegan dos o tres buses a la vez, esto se queda saturado». Además, otros viajeros coincidieron en que la estación «se ha quedado pequeña y hace tiempo que necesita más sitio».
El Ayuntamiento de Donostia ha tomado nota de estas inquietudes y, como anunció el alcalde Jon Insausti recientemente en la terminal, se presentará un proyecto de ampliación a Adif y al Gobierno Vasco «antes de verano». Este proyecto incluirá nuevos espacios en la estación y medidas de seguridad, como la instalación de «tornos» para permitir el acceso únicamente a usuarios con billete. Este anuncio llega en un momento en que Adif, que es propietaria de la remodelada estación del Norte, ha mostrado disposición para colaborar en la ampliación de la terminal de autobuses.
La noticia de la posible ampliación ha sido bien recibida entre los usuarios, quienes durante mucho tiempo han demandado soluciones. Sin embargo, hay quienes se muestran escépticos sobre la viabilidad del proyecto. A menudo se menciona que el modelo a seguir podría estar en la estación intermodal de Bilbao, que al ser más amplia, presenta menos problemas de saturación. Una pasajera que viajaba de Donostia a Bilbao, Lourdes Zabalegi, destacó que «nada más entrar se nota la diferencia, el espacio es mucho más amplio». Esta comparación se repite entre los que frecuentan ambas estaciones, quienes consideran que la de Donostia «parece más improvisada».
Un conductor que realiza la ruta entre ambas ciudades, Iñigo Turrillas, señala que «la estación de Donostia se ha quedado obsoleta, está completamente saturada». Al cumplir diez años este mes, muchos usuarios y conductores consideran que no se han realizado las adaptaciones necesarias para acomodar la creciente demanda. Turrillas también ha comentado que la falta de medidas de seguridad en Donostia es notable en comparación con Bilbao, donde existen tornos y personal de seguridad las 24 horas.
Los problemas de acumulación son evidentes, y según el conductor, las normas de la estación de Bilbao ayudan a mantener el orden. «Los pasajeros no pueden esperar en la dársena. Solo pasan cuando tienen que acceder al autobús, lo que favorece la organización y la seguridad», explica Turrillas. En la terminal de Donostia, la situación es diferente, lo que ha llevado a una crítica generalizada sobre su diseño y funcionamiento.
A medida que se acercan los planes de ampliación, muchos esperan que el Gobierno Vasco tome en cuenta no solo el aumento del espacio, sino también mejoras en la seguridad y la comodidad para los usuarios. La necesidad de un cambio es apremiante, y con la presión de los ciudadanos, es posible que finalmente se tomen las medidas adecuadas para resolver la situación que enfrenta la estación de autobuses de Donostia.




























































































