El Gobierno Vasco está trabajando en una revisión de las becas de estudio para universitarios con el objetivo de incrementar el acceso a estas ayudas. A pesar de los esfuerzos realizados este curso, la realidad es que se están denegando más solicitudes de las que se están aprobando. Para abordar este desafío, el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación incorporará un nuevo tramo de renta en la convocatoria de becas para el curso 2026-2027, que será anunciado en julio. Este nuevo tramo incrementará el límite de renta en un 10% y mantendrá las cuantías del umbral superior, permitiendo así que más familias, que aunque superen los tres umbrales establecidos a nivel estatal, puedan optar a la ayuda.
El consejero Juan Ignacio Pérez Iglesias ha manifestado que esta modificación busca «avanzar hacia un sistema de ayudas más equitativo y ajustado a la realidad socioeconómica de Euskadi». Esta decisión responde a una «tendencia preocupante» observada en los últimos años, en la que el número de becas denegadas ha superado al de las concedidas desde el curso 2023-2024. Según Pérez Iglesias, esto se debe principalmente a la «congelación de los umbrales de renta estatales, que no reflejan adecuadamente el coste de la vida en Euskadi».
La evolución del número de beneficiarios ha mostrado una caída constante. En el curso 2020-2021 se alcanzó un máximo de 11.294 becarios, mientras que en el curso 2023-2024 se registraron 20.401 solicitudes, de las que solo se concedieron 9.593. Este dato implica una disminución del 15%. Aproximadamente, 1.800 estudiantes se quedaron sin ayuda porque superaron ligeramente los límites de renta fijados por el Estado, a pesar de que el presupuesto estatal destinado a estas becas aumentaba para cubrir mayores cuantías individuales.
Una de las causas de esta situación radica en que la realidad socioeconómica de Euskadi difiere notablemente de la del resto del Estado. Aunque el salario medio es superior, el sistema de ayudas se aplicaba de manera uniforme, lo que excluía a numerosos estudiantes vascos del acceso a becas. Después de intensas negociaciones y la presión del PNV en el Congreso de los Diputados, en junio de 2025, el Ministerio de Universidades aceptó que el Gobierno Vasco estableciera sus propios umbrales de renta, separándose de los criterios estatales. Este acuerdo puso fin a años de litigios legales y permitió que el sistema vasco operara bajo sus propias normas.
En la convocatoria de este año se amplió un 5% los umbrales de renta, lo que permite que familias con ingresos ligeramente superiores a los de años anteriores puedan calificar para la ayuda. Por primera vez, se excluyeron del cálculo del patrimonio familiar las subvenciones al alquiler de la vivienda habitual, lo que facilita el cumplimiento de los requisitos económicos. En cuanto a los criterios académicos, se ha reducido la nota media requerida para los estudiantes de primer y segundo curso de máster, que ahora pueden beneficiarse con una calificación de 8 en lugar de 9. Para dar soporte a esta nueva realidad, se ha aprobado un presupuesto récord de 28,5 millones de euros, con el fin de alcanzar un 15% más de familias beneficiarias.
A pesar de que este curso la demanda ha disminuido ligeramente, con 20.068 solicitudes, el número de becas concedidas todavía no ha sido comunicado, por lo que no se puede determinar si las modificaciones implementadas han logrado revertir la tendencia descendente de beneficiarios. Sin embargo, Pérez Iglesias ha subrayado que «la prioridad de esta convocatoria general de becas es facilitar el acceso a la universidad a quienes tienen mayores dificultades económicas, avanzando hacia un sistema más justo, equitativo y adaptado a la realidad socioeconómica vasca». Esta situación plantea un futuro incierto, pero la intención del Gobierno Vasco es seguir trabajando para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a la educación superior.




























































































