La Coordinadora de las Casas de las Mujeres de Gipuzkoa ha ampliado su red con la reciente incorporación de Emakumeon Etxea en Astigarraga. Esta colaboración busca implementar propuestas conjuntas que beneficien a las mujeres de la región. Con esta unión, Astigarraga se suma a otras localidades como Tolosaldea, Eibar, Donostia, Arrasate, Irun, Hernani, Orio y Zumaia, donde ya operan casas similares. Según declaraciones de la nueva coordinadora, el objetivo es «dar a conocer la creación de la Coordinadora De Casas de las Mujeres de Gipuzkoa», que responde a la necesidad de «aunar esfuerzos y experiencia entre las diferentes casas».
El establecimiento de esta coordinadora también surge de la «necesidad de tener una voz unitaria ante las instituciones». El propósito es reclamar recursos económicos y sociales adecuados, además de colaborar para mejorar los servicios y actividades que ofrecen estos espacios, que están abiertos a la ciudadanía.
Las casas de mujeres en Gipuzkoa no son solo centros de atención, sino que representan un avance significativo en la lucha feminista desde los años setenta. Actualmente, existen dieciséis casas en la provincia, siendo la primera el Emakume Txokoa de Arrasate, inaugurada en 2003. Estos espacios han sido creados a partir de una vieja reivindicación feminista, donde se busca proporcionar un lugar propio para las mujeres y fomentar su empoderamiento.
El colectivo reconoce la «complejidad de la gestión y mantenimiento de estas infraestructuras», y señala que frecuentemente no reciben el apoyo económico necesario. «Nuestro objetivo es promover la autonomía del movimiento feminista para gestionar y dirigir las Casas de las Mujeres, respetando el modelo de gestión de cada una», enfatizan desde la coordinadora.
Con el fin de mejorar la situación de estas casas, se ha solicitado una reunión con las responsables de Igualdad de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Esta reunión tiene como meta abrir vías de diálogo y comenzar a tratar temas relacionados con la financiación y el apoyo que estas infraestructuras requieren.
Las casas de mujeres ofrecen una variedad de servicios, desde atención y escuelas feministas hasta grupos de empoderamiento y otras actividades que buscan promover la igualdad de género. Para las responsables de la coordinadora, es esencial que estos espacios sean considerados como «espacios políticos para la transformación», y no meramente como servicios municipales. «Por ello es imprescindible trabajar de forma conjunta», añaden.
La creación de la Coordinadora de las Casas de las Mujeres de Gipuzkoa podría significar un paso importante hacia la obtención de recursos más dignos y adecuados para el funcionamiento de estos espacios. La unión de fuerzas y la colaboración entre diferentes localidades podrían potenciar la visibilidad y el impacto de las casas de mujeres, facilitando así el cumplimiento de sus objetivos.
La consolidación de esta red de casas es un reflejo de la evolución del movimiento feminista en Gipuzkoa, que busca no solo la igualdad de derechos, sino también crear espacios donde las mujeres puedan sentirse seguras y apoyadas. La coordinadora se presenta como una herramienta fundamental para defender y mejorar las condiciones de estas casas, asegurando que las voces de las mujeres sean escuchadas y atendidas adecuadamente.
A medida que avanzan en su misión, queda claro que las Casas de las Mujeres desempeñan un papel crucial en el fortalecimiento del movimiento feminista en Gipuzkoa. La expectativa es que este esfuerzo conjunto resulte en un mejor acceso a los recursos necesarios y en la mejora de los servicios que se ofrecen a la comunidad femenina en la región.

























































































