El Gobierno Vasco ha establecido un periodo de tres días de luto oficial por el fallecimiento del exlehendakari Carlos Garaikoetxea, según ha comunicado el ejecutivo autonómico. Esta decisión se ha tomado en reconocimiento a la trayectoria política de Garaikoetxea, quien fue el primer lehendakari tras la dictadura, desempeñando un papel crucial en la historia del País Vasco.
La declaración de luto ha sido formalizada a través de un decreto firmado por el actual lehendakari, Imanol Pradales. Este acto simboliza el respeto y el homenaje a la figura de Garaikoetxea, que falleció el pasado lunes a la edad de 87 años. Su muerte se produjo en Iruñea, su ciudad natal, tras sufrir un infarto por la mañana.
Garaikoetxea fue un político emblemático cuya gestión estuvo marcada por la promulgación del Estatuto de Gernika, que sentó las bases del autogobierno vasco. Su legado incluye una fuerte defensa de los derechos y la identidad del pueblo vasco, y su fallecimiento ha conmovido a la sociedad, que recuerda su contribución a la democracia y al desarrollo de Euskadi.
El lehendakari Pradales tiene previsto realizar una declaración institucional sobre el fallecimiento de Garaikoetxea en el Palacio de Ajuria Enea mañana. Esta intervención se espera que sirva no solo para rendir homenaje, sino también para reflexionar sobre la importancia de su legado en la política actual del País Vasco.
El velatorio del exlehendakari se llevará a cabo en el Tanatorio San Alberto este martes, con horario de 9.00 a 21.00 horas. El miércoles, a las 17.00 horas, su cuerpo será trasladado al Cementerio de Iruñea, en un acto privado, tal y como lo ha solicitado la familia. Además, se oficiará un funeral a las 19.30 horas en la parroquia de San Francisco, ubicada junto a su domicilio, donde se espera que amigos y allegados puedan dar su último adiós.
La capilla ardiente también será instalada en Ajuria Enea el miércoles, en horario de 10.00 a 14.00 horas, permitiendo a los ciudadanos rendir homenaje a uno de los políticos más significativos de la historia reciente del País Vasco. La pérdida de Garaikoetxea representa no solo un hecho luctuoso para su familia y amigos, sino un momento de reflexión para la sociedad vasca sobre su camino hacia la autonomía y los retos futuros que aún enfrenta.





























































































