El fútbol panameño se encuentra en medio de una grave controversia tras el partido disputado entre el Alianza FC y el Sporting San Miguelito, correspondiente a la Liga Panameña de Fútbol (LPF). En este encuentro, el Alianza logró una ajustada victoria por 3-2, pero la atención se ha centrado en una investigación oficial que se ha iniciado debido a un presunto amaño involucrando a un jugador del equipo.
La polémica comenzó en el minuto 90, cuando José Calderón, el guardameta del Alianza y reconocido internacional con 44 partidos con la selección de Panamá, cometió un autogol que resultó crucial en el desenlace del partido. Esta situación llevó a su compañero, el delantero Gustavo Herrera, a abandonar el campo de juego y posteriormente a realizar acusaciones en redes sociales contra Calderón, señalando que estaba involucrado en un posible amaño de partidos.
En su mensaje, Herrera fue contundente al afirmar: «El amor al fútbol se lleva en el corazón, pero ya a muchos se les ha perdido. Estoy hablando con nombre, José Calderón es un puto amolador (amañador) de partidos». Continuó diciendo que muchas veces se observa a jugadores dedicados que luchan por sus sueños, mientras que otros como Calderón dañan la integridad del deporte. Herrera exigió que aquellos que «manchan el deporte» se aparten y asuman su responsabilidad.
Ante las acusaciones, José Calderón emitió un comunicado donde defendió su postura. El portero argumentó que su autogol fue un «fallo técnico» y no un acto deliberado. «Se produjo una jugada desafortunada que derivó en un autogol. Expreso mis sinceras disculpas a mis compañeros, cuerpo técnico, familia y afición», destacó en su declaración.
Calderón no se quedó ahí, y advirtió sobre posibles acciones legales contra Herrera, afirmando: «Rechazo de manera categórica cualquier intento de vincular esta jugada con conductas contrarias a la integridad del deporte. Me reservo el derecho de ejercer las acciones legales correspondientes frente a cualquier persona natural o jurídica que, mediante afirmaciones falsas o infundadas, pretenda afectar mi honra y reputación».
La gravedad del asunto ha llevado a las autoridades deportivas a intervenir. A través de un comunicado, la Liga Panameña de Fútbol anunció que abrirá una investigación formal sobre este «grave hecho» que ha comprometido la integridad de la competición, afirmando que actuarán con la máxima rigurosidad y llevarán la investigación hasta sus últimas consecuencias.
Este caso pone de relieve no solo la importancia de mantener la ética en el deporte, sino también la reacción de los jugadores ante situaciones que ponen en duda la transparencia de las competiciones. La presión por parte de los aficionados y la comunidad futbolística será fundamental para asegurar que se tomen las medidas apropiadas y que se mantenga la integridad del fútbol panameño.





























































































