El apasionado ciclista guipuzcoano Xabier Isasa, socio de la Real Sociedad desde su infancia, anhela vivir la final de la Copa en directo. Este escalador de Urretxu se prepara para participar en la O Gran Camiño gallega, que se llevará a cabo desde este martes hasta el sábado. Isasa, que sigue con atención el rendimiento de su equipo, confía en que la Real logre alzarse con el título y poder celebrarlo rodeado de su familia.
El sentimiento txuri-urdin es algo que le acompaña desde siempre. «En casa siempre hemos sido de la Real y desde que tengo recuerdos soy de la Real. Toda la vida«, menciona Isasa, reflejando la profunda conexión que siente con el club. Este amor también se traslada al ciclismo, donde reconoce que existe un cierto “pique” amistoso, especialmente con los aficionados del Athletic y algunos de Osasuna, lo que añade un toque de rivalidad entre los equipos.
Isasa comparte que su mejor recuerdo como aficionado se remonta a un par de años atrás, durante la fase de grupos de la Champions. Aunque también guarda un grato recuerdo del año en que jugó Ødegaard, afirma que la experiencia reciente ha sido especialmente gratificante. «Siempre que puedo, intento ver los partidos», explica, aunque reconoce que la competición a veces le impide disfrutar de ellos al completo.
Cuando se encuentra en casa, disfruta de los encuentros en el estadio Anoeta, y en ocasiones, cuando está en el exterior, opta por seguir los partidos a través de su ordenador. Isasa ha sido socio desde el ascenso, aproximadamente en 2010, y aunque ha cambiado de ubicación en el estadio a lo largo de los años, su pasión por el club se ha mantenido inquebrantable.
En cuanto a la final, Isasa admite que está indeciso. Posee una entrada, pero esta coincide con la última etapa de la Vuelta a Galicia, lo que complica su asistencia. «Estoy intentando convencer al director, pero lo veo complicado», comenta. Pese a ello, está decidido a hacer todo lo posible para asistir a la final en Sevilla, y ha planteado a su director la posibilidad de no correr la última etapa a cambio de poder ir. «Si gano una etapa, me deja ir», dice con un atisbo de optimismo.
Respecto al resultado de la final, Isasa se atreve a prever un 2-1 para la Real. A su juicio, lo mejor de ser parte de la afición es la inmensa alegría que se siente en los días buenos, aunque también admite que hay muchos días difíciles. Recordando la final de 2021, comparte que fue un momento marcado por la época del covid, lo que añade un matiz melancólico a su experiencia como aficionado.
Al reflexionar sobre la semifinal contra el Athletic, recuerda la emoción que sintió: «Muchísima alegría. Estaba en el estadio con amigos y alguno hasta lloró«. Este tipo de vivencias subraya la pasión que rodea al equipo y cómo cada partido se convierte en una celebración para los seguidores. Finalmente, destaca que su jugador favorito es el capitán, Mikel Oyarzabal, quien simboliza el espíritu y la dedicación que caracteriza al equipo.
Con la mirada puesta en la próxima final, Xabier Isasa se encuentra en un momento crucial de su carrera ciclista, pero nunca pierde de vista su amor por la Real Sociedad. La posibilidad de vivir un triunfo del equipo en la final lo motiva, subrayando la importancia del fútbol en su vida y en la cultura de Gipuzkoa.





























































































