La Kutxa Fundazioa ha anunciado la selección de diez iniciativas culturales que recibirán apoyo a lo largo de un año mediante su programa Sorlekua Mentoretza. Este programa, presentado el lunes en un comunicado, se centra en fomentar proyectos que priorizan “la experimentación, la sostenibilidad y las nuevas formas de interacción entre el arte, el territorio y la comunidad”.
Cada uno de los proyectos elegidos contará con un itinerario que integrará asesoramiento, mentoría personalizada y una ayuda económica de hasta 10.000 euros por iniciativa. Entre las propuestas destacadas se encuentra Jantziz Lab, un laboratorio dedicado a la creación y diseño de vestuario escénico que aborda cada trabajo “desde el centro del proceso creativo”.
La elección de iniciativas también incluye a Naia Iturrioz, quien se dedica a la creación de vestidos personalizados para novias e invitadas, fusionando “artesanía, diseño y estilo”. A su vez, la artesana y diseñadora Miriam Loidi se beneficiará de esta mentoría para generar una reflexión crítica sobre la relación con el entorno a través de un lenguaje artístico.
Otro de los proyectos seleccionados es In A Holding Pattern, que se enfoca en una práctica escultórica sostenible que aboga por la reutilización y la reconfiguración, considerando la obra como un sistema abierto en constante evolución. Malen Agirre llevará a cabo Larrosak eta Oiloak, una propuesta artística que se centra en la memoria, la identidad y el imaginario colectivo, mientras que Imanol Epelde Pagola explorará su visión crítica, poética y humorística de la vida cotidiana.
El programa Sorlekua Mentoretza también respaldará el espacio de creación de artesanía electrónica y arte tecnológico conocido como Tracker: Art and Machines, así como Pakita Studio, un proyecto de Berexi Art que busca ser un punto de encuentro para la ilustración y las prácticas artísticas contemporáneas.
Por último, Irene Balzategi y Alba Fernández implementarán una iniciativa de mediación cultural que establece un vínculo entre el arte, la educación y la comunidad. Asimismo, el proyecto de Mümü Brand busca rediseñar objetos cotidianos desde una óptica lúdica y creativa.





























































































