El Gobierno Vasco ha confirmado que no se han detenido las obras de interconexión eléctrica que lleva a cabo Red Eléctrica por el Golfo de Bizkaia, a pesar de recientes filtraciones de bentonita durante las catas. Según fuentes del Ejecutivo, este material no es tóxico ni representa un riesgo para la salud. Las filtraciones se han presentado en los trabajos de recubrimiento de los tubos que se insertan bajo tierra, sin que esto afecte al proyecto en su totalidad.
Desde el Gobierno se enfatiza que se están tomando medidas para asegurar el cumplimiento de todas las normativas ambientales. Se ha decidido reconvenir a la empresa responsable para que utilice un material distinto en estos trabajos, tras haber ocurrido episodios similares en el pasado.
Red Eléctrica continúa la construcción de la estación conversora en Gatika, mientras avanza en la línea subterránea que se extiende por Bizkaia, abarcando un total de 13 kilómetros hasta llegar a la conexión marítima. Esta infraestructura es esencial en el proyecto de interconexión, que también contempla una estación en Cubnezais, cerca de Burdeos, Francia.
Este proyecto, considerado de interés común por la Unión Europea, tiene como objetivo conectar los sistemas eléctricos español y francés mediante dos enlaces de 400 kilovatios, implementando un diseño completamente subterráneo y submarino con el propósito de minimizar su impacto ambiental.
Red Eléctrica ha reconocido que, ocasionalmente, se han producido salidas de bentonita durante las obras en el Golfo de Bizkaia, debido a características del suelo. No obstante, han asegurado que estas filtraciones no han tenido un impacto negativo, ya que se ha seguido el protocolo de actuación establecido, en colaboración con la Administración vasca, para retirar el material y restaurar el terreno a su estado original. «En ningún caso ha llegado a la ría de Plentzia», añaden las fuentes.
Las obras siguen en marcha y la empresa colabora estrechamente con las administraciones públicas. Se destaca que las perforaciones horizontales dirigidas son consideradas la solución técnica más adecuada para reducir el impacto en el terreno. Además, se ha realizado un estudio hidrogeológico que analiza las condiciones del subsuelo para seleccionar la mejor solución para cada perforación. La bentonita, un tipo de arcilla natural, es catalogada como un residuo no peligroso según la normativa europea.
La interconexión eléctrica que se está desarrollando no solo facilitará la integración de los mercados eléctricos de ambas naciones, sino que también contribuirá a la sostenibilidad energética en la región. En este sentido, el proyecto representa una inversión significativa en infraestructura que podría beneficiar a la economía local a largo plazo, posicionando a la Comunidad Autónoma del País Vasco como un referente en el ámbito energético europeo.
De cara al futuro, es fundamental que las obras continúen bajo las pautas adecuadas para asegurar que se cumplan las regulaciones ambientales y se minimicen las molestias en la zona afectada. La colaboración entre el Gobierno Vasco y Red Eléctrica será clave para lograr los objetivos propuestos en este ambicioso proyecto.































































































