Este domingo, Donostia fue escenario de una manifestación que reunió a cientos de personas para expresar su rechazo al racismo y a la exclusión que enfrentan aquellos que no pueden acceder al padrón municipal. La marcha, que partió desde Trintxerpe y se dirigió hacia el Boulevard, tuvo como lema central la idea de que “sin padrón no existes”.
La movilización comenzó pasadas las 11:30, en las inmediaciones del mercado de Trintxerpe. Desde el inicio, el ambiente se caracterizó por un tono pacífico, pero firme en sus reivindicaciones. Familias, jóvenes y personas de diversas procedencias recorrieron el trayecto, muchas de ellas portando sobre sus cabezas cajas de cartón en forma de casa, una imagen emblemática de la campaña de este año. Otros asistentes llevaban pancartas con mensajes que reflejaban la urgencia de la situación, como “Ninguna persona es ilegal, ilegal debería ser el racismo institucional”.
A medida que avanzaba la marcha hacia Donostia, la visibilidad de la protesta fue aumentando. Al final del recorrido, una batucada se unió al evento, aportando un ritmo festivo que transformó la llegada al Boulevard, ya alrededor de las 13:00, en un espacio que combinaba la protesta con un encuentro colectivo.
En el Boulevard, los representantes de SOS Racismo Gipuzkoa expresaron lo que había sido el sentir común a lo largo de la marcha. Hablaron sobre “una barrera infranqueable” y una exclusión que consideran intencionada. “No es un error, es una forma de exclusión”, enfatizaron, subrayando la gravedad de la situación.
El empadronamiento, insistieron, no es un mero trámite administrativo. Es la puerta de entrada a derechos básicos como la sanidad y los servicios sociales, y es fundamental para garantizar una vida digna. Sin este documento, miles de personas se encuentran en lo que describieron como un limbo administrativo: “viven aquí, cuidan, trabajan, forman parte de nuestros barrios”, pero no son reconocidas por la administración.
La incapacidad de empadronarse —ya sea por falta de un contrato de alquiler, por situaciones de vulnerabilidad o por criterios restrictivos— genera una exclusión real. Por ello, uno de los principales reclamos de la manifestación fue la necesidad de establecer criterios transparentes y comunes que aseguren el acceso al padrón para todas las personas que residen en Euskadi. Este acceso no debe ser considerado una concesión, sino un derecho que las instituciones deben garantizar.
Con una participación que superó las expectativas, la marcha del domingo no solo visibilizó la lucha contra el racismo, sino que también puso de manifiesto la necesidad de acciones concretas por parte de las autoridades. La demanda de una regulación clara sobre el empadronamiento surge en un momento crítico, donde la inclusión social y el reconocimiento de los derechos de todas las personas son más relevantes que nunca.
Este tipo de movilizaciones se están convirtiendo en un pilar fundamental para la sensibilización en la sociedad vasca, donde cada vez más ciudadanos se unen a la causa. La lucha por los derechos de los inmigrantes y el rechazo al racismo son temas que continúan teniendo un peso específico en la agenda social de Gipuzkoa.
La manifestación de este domingo refleja el compromiso de la sociedad civil por construir un entorno más justo e inclusivo. A medida que se avanza en esta dirección, se hace evidente que el camino hacia la igualdad y la dignidad para todos es una responsabilidad compartida. En un futuro, se espera que estas reivindicaciones tengan un eco en las políticas públicas, y que el Gobierno Vasco tome cartas en el asunto para garantizar que todos los residentes tengan acceso a sus derechos fundamentales.






























































































