En un reciente evento de automovilismo, el piloto neerlandés Max Verstappen decidió participar en la 4 horas de Nürburgring durante una semana sin competiciones de Fórmula 1. A bordo de un Mercedes, un coche de una marca rival, Verstappen compitió en la categoría GT3, donde formó equipo con el catalán Daniel Juncadella y el francés Jules Gounon.
El cuatro veces campeón del mundo demostró su destreza al lograr la pole position, marcando un tiempo que le dio casi dos segundos de ventaja sobre el segundo clasificado. Durante la carrera, su rendimiento fue excepcional, cruzando la meta con más de un minuto de diferencia respecto a los demás competidores.
Tras su victoria, Verstappen expresó su satisfacción: «Este fin de semana ha sido para adaptarme al coche en este circuito. Ha sido muy disfrutable.» Además, destacó lo desafiante y emocionante que es el trazado: «Es uno de esos circuitos en los que siempre quieres competir.»
Sin embargo, la alegría de Verstappen se vio empañada cuando su equipo fue descalificado debido al uso de un neumático adicional, superando el límite de siete permitidos. El director del equipo, Christian Hohenadel, comentó que «la descalificación es difícil de aceptar,» reconociendo que fue un error interno que llevó a la decisión de los comisarios de excluir al coche ganador.
Como resultado, la victoria fue adjudicada al equipo Rowe Racing, donde los pilotos Dan Harper y Jordan Pepper se llevaron el primer puesto. A pesar de la descalificación, Verstappen se muestra optimista, ya que esta experiencia servirá para preparar su próximo gran reto: competir en las 24 horas de Nürburgring, programadas para mayo.





























































































