El Ayuntamiento de Donostia ha intensificado su vigilancia sobre el uso correcto de las plazas de aparcamiento reservadas para personas con discapacidad. Esta iniciativa, llevada a cabo por los agentes de Movilidad, busca hacer un control efectivo del uso de la tarjeta europea de estacionamiento, la cual es imprescindible para acceder a estas plazas. Desde el comienzo de 2023 hasta el 30 de junio de este año, se han confiscado un total de 742 tarjetas, lo que refleja un promedio de 5,9 retiradas por semana debido a diversos usos indebidos.
Las razones que han motivado la retirada de estas tarjetas son variadas. La falsificación de documentos ocupa un lugar destacado entre las infracciones, aunque también se han dado casos en los que el titular ha fallecido y algún familiar continúa usando el distintivo. Asimismo, se han registrado tarjetas caducadas que han sobrepasado los plazos de gracia para su renovación. Por último, también se han detectado situaciones en las que la tarjeta es utilizada por personas que no son el titular, generalmente familiares del mismo.
En el ámbito de las infracciones, los agentes de Movilidad han presentado desde 2024 un total de 1.648 denuncias por estas irregularidades, lo que equivale a una media de tres al día. Sin embargo, no siempre se procede a la retirada de la tarjeta en todos los casos. La concejala de Movilidad, Olatz Yarza, ha enfatizado que «este tipo de fraudes son muy dañinos, ya que afectan a un colectivo especialmente vulnerable». Además, ha señalado que el mal uso de estas tarjetas impacta en el día a día de personas que ya enfrentan suficientes dificultades, vulnerando sus derechos.
La tarjeta europea de estacionamiento permite a sus titulares aparcar en lugares reservados, así como en zonas de prohibido estacionamiento, con ciertas excepciones. Entre estas excepciones se incluyen las zonas peatonales y áreas donde se obstruyan salidas de emergencia. Es importante destacar que, en las plazas reservadas para personas con movilidad reducida, se permite aparcar gratuitamente por un máximo de 24 horas, después de lo cual no se puede reanudar el estacionamiento en el mismo lugar hasta transcurridas al menos 12 horas.
Además, el Gobierno Vasco ha implementado condiciones especiales en Donostia que benefician a los titulares de estas tarjetas. Por ejemplo, se les permite aparcar de forma gratuita en zonas de residentes por un tiempo máximo de 90 minutos y en plazas no reservadas en zonas OTA, aunque con el pago correspondiente. Para obtener la tarjeta, es necesario estar empadronado en la ciudad y cumplir con varios requisitos, como tener una discapacidad reconocida de al menos un 33% o ser dependiente.
La tarjeta es personal e intransferible y debe ser utilizada exclusivamente cuando el titular esté conduciendo el vehículo o sea transportado en él. Es crucial que la tarjeta se coloque en un lugar visible del parabrisas del automóvil, permitiendo su examen por parte de las autoridades competentes en caso de que lo requieran.
En un esfuerzo por mejorar la accesibilidad, el Departamento de Movilidad ha finalizado la instalación de sensores en todas las plazas adaptadas para personas con discapacidad en Donostia. Este proyecto, que comenzó a principios de 2024, busca facilitar la localización de espacios de aparcamiento libres a través de una plataforma digital. En total, se han instalado sensores en 353 plazas adaptadas, que permiten consultar su disponibilidad en tiempo real mediante la web del Ayuntamiento o la aplicación Donostia Transport.
La concejala Olatz Yarza ha expresado que «queremos ayudar a las personas con más dificultades de desplazamiento, permitiéndoles detectar las zonas en las que es más probable encontrar aparcamiento reservado». Este servicio, que convierte a Donostia en la primera gran ciudad del Estado en ofrecer una solución de estas características, se suma a otras iniciativas para promover una movilidad sostenible y responsable en la ciudad.
La colaboración con la empresa EYSA, encargada de la OTA, ha sido esencial para la instalación y mantenimiento del sistema, mientras que Urbiotica se encarga de la aplicación de centralización de datos. Con estas medidas, Donostia avanza hacia un futuro donde la movilidad inclusiva y accesible sea una realidad para todos sus ciudadanos.































































































