El Gobierno Vasco ha expresado su opinión sobre la inclusión del decálogo del lehendakari, Imanol Pradales, en las recientes medidas energéticas presentadas por el ejecutivo central el pasado viernes. Esta iniciativa busca mitigar las repercusiones del conflicto en Oriente Medio, con el objetivo de reducir la factura eléctrica y, al mismo tiempo, fortalecer la competitividad de la industria vasca. Según el Ejecutivo, «la reducción de la factura eléctrica fortalece al escudo industrial vasco».
A través de un comunicado, el Ejecutivo autonómico recordó que el lehendakari había hecho llegar al Gobierno Sánchez un conjunto de acciones urgentes para que los hogares en Euskadi y las familias más vulnerables se beneficien de una disminución en sus costes eléctricos, priorizando en especial a la industria vasca. Tras el anuncio de las nuevas medidas, el Gobierno Vasco valoró positivamente que las propuestas de su decálogo fueran integradas, lo que resulta crucial para mejorar la competitividad del sector.
Entre las acciones que se han incluido en este plan se destacan la rebaja del IVA de la electricidad al 10%, la suspensión del impuesto a la generación eléctrica del 7%, así como la reducción del impuesto especial de electricidad al 0,5%. También se contempla una bonificación del 80% en los peajes eléctricos dirigidos a la industria electrointensiva, que es uno de los sectores más afectados por el aumento de costes.
Estas propuestas han sido formuladas tras las demandas unánimes de los representantes de la industria vasca en el Grupo para la Defensa Industrial, quienes han subrayado la necesidad urgente de implementar medidas que ayuden a reducir la factura eléctrica. El Gobierno Vasco ha denunciado que la industria vasca paga una factura eléctrica mayor que la de Francia y Alemania, a pesar de que la producción de electricidad resulta más económica. Este fenómeno se atribuye a distorsiones y sobrecostes impuestos por diferentes administraciones en los últimos años.
Además, el Gobierno Vasco ha indicado que está a la espera de conocer la cantidad del mecanismo de compensación de costes indirectos de CO2, que ha sido solicitado desde Euskadi. Se considera que las medidas recientemente anunciadas tendrán un ahorro importante para la industria electrointensiva, que ha estado lidiando con la escalada de precios provocada por el conflicto en Oriente Medio. Esto es especialmente vital para el sector siderúrgico vasco, que ya enfrenta dificultades debido a los aranceles Trump.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha afirmado que, «a falta de un análisis más profundo, la reducción de la factura eléctrica fortalece el escudo industrial vasco». Jauregi ha recalcado que la industria de la región asume un coste eléctrico mayor que sus homólogos en Francia y Alemania, por lo que se ha solicitado la eliminación o reducción de sobrecostes existentes.
El Gobierno Vasco también evaluará otras iniciativas anunciadas por el Gobierno español, como las ayudas y medidas fiscales para incentivar el autoconsumo fotovoltaico, las bombas de calor, así como los puntos de recarga para vehículos eléctricos, que ya están en funcionamiento en Euskadi. Sin embargo, a la espera de más información oficial, el Ejecutivo ha manifestado que echa en falta medidas específicas que beneficien a las empresas industriales que han sufrido un doble ‘shock’ arancelario y energético en el último año.
Tras este primer análisis, el Gobierno Vasco ha anunciado que realizará una valoración más detallada la próxima semana. Esta evaluación es crucial para determinar cómo las nuevas medidas impactarán en el ámbito industrial de la región y contribuirán a aliviar la presión económica que enfrentan las empresas vascas en estos tiempos de incertidumbre.
































































































