El Gobierno Vasco ha expresado su satisfacción ante la incorporación del decálogo propuesto por el lehendakari Imanol Pradales en las recientes medidas energéticas presentadas por el ejecutivo español. Estas medidas tienen como objetivo mitigar los efectos del conflicto en Oriente Medio y se centran en la reducción de la factura eléctrica, fundamental para la competitividad del sector industrial en Euskadi.
En un comunicado emitido el 20 de marzo, el Ejecutivo autonómico destacó la importancia de la disminución de los costes energéticos para proteger tanto a las familias como a la industria más vulnerable. Este decálogo, que fue presentado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, incluye varias propuestas significativas que buscan alivios fiscales para la electricidad.
Entre las medidas más relevantes se encuentran la reducción del IVA de la electricidad al 10%, la suspensión del impuesto sobre la generación eléctrica del 7%, y una bajada del impuesto especial de electricidad hasta el 0,5%. Además, se contempla una bonificación del 80% en los peajes eléctricos para la industria electrointensiva. Estas iniciativas fueron elaboradas tras una reunión con representantes del sector industrial vasco, quienes manifestaron la necesidad urgente de adoptar acciones para disminuir los costes energéticos.
El Gobierno Vasco ha señalado que, a pesar de estas medidas, la industria vasca aún enfrenta una situación adversa, ya que actualmente paga una factura eléctrica más alta en comparación con sus competidores en Francia y Alemania, a pesar de que el coste de producción de la electricidad es inferior. Esto se debe a los sobrecostes que han sido añadidos a la factura eléctrica a lo largo de los años por diferentes administraciones. El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha indicado que estas distorsiones requieren atención urgente.
Jauregi ha comentado que estas acciones podrían significar un «ahorro importante» para la industria electrointensiva, que ha estado sufriendo las repercusiones de la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio, así como las tensiones derivadas de aranceles impuestos por el gobierno estadounidense en años anteriores. «La reducción de la factura eléctrica fortalece el escudo industrial vasco», ha afirmado el consejero, que también ha abogado por la eliminación de los sobrecostes en la factura eléctrica.
En cuanto a los próximos pasos, el Gobierno Vasco espera conocer la cantidad destinada al mecanismo de compensación de costes indirectos de CO2, un aspecto que ha sido solicitado desde Euskadi. Las medidas anunciadas por el Gobierno español también incluyen ayudas y medidas fiscales para fomentar el autoconsumo fotovoltaico, la instalación de bombas de calor y la creación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, todas ellas ya en funcionamiento en la comunidad autónoma.
A medida que el Gobierno Vasco sigue analizando las medidas propuestas, se ha señalado que carecen de soluciones específicas para aquellas empresas industriales que han sufrido un doble impacto por aranceles y costes energéticos en el último año. La administración regional se compromete a realizar una evaluación más detallada en la próxima semana, a la espera de mayores aclaraciones sobre las iniciativas del ejecutivo central.
Este contexto pone de relieve la urgencia de abordar la problemática del coste energético en la industria vasca, que no solo afecta a la competitividad, sino también a la estabilidad de un sector clave para la economía de Euskadi. La sostenibilidad y la regulación de los precios de la energía se han convertido en asuntos prioritarios, a medida que las empresas buscan adaptarse a un entorno cada vez más desafiante.
































































































