Las obras de remodelación del mercado de La Bretxa, ubicado en Donostia, darán inicio este lunes con un presupuesto de 10,2 millones de euros. La concejala de Economía y Empleo Local, Ane Oyarbide, ha confirmado que se espera concluir este proyecto antes de que finalice el año en curso.
Oyarbide ha subrayado la importancia de esta transformación, que permitirá reubicar a los comerciantes y baserritarras en la planta baja, facilitando el acceso directo desde la calle. El objetivo es crear un espacio moderno que incorpore nuevos servicios y actividades, manteniendo al mismo tiempo el carácter tradicional del mercado.
Durante una rueda de prensa celebrada junto al edificio Pescadería, la edil manifestó que esta iniciativa representa «un paso muy importante» hacia la consecución de un mercado más accesible y cercano a la ciudadanía. Oyarbide ha expresado su confianza en que el nuevo mercado se convierta en «un motor económico y social para el corazón de la ciudad».
El proyecto incluye la construcción de cuatro accesos principales desde la Plaza Bretxa, calle Aldamar, San Juan e Iñigo, y acogerá a 23 comerciantes, además de un puesto vacío pendiente de ocupación. También se prevé la creación de nuevos espacios logísticos en la planta sótano, que incluirán almacenes y obradores, conectados con una planta superior destinada a diversas actividades y servicios relacionados con el mercado.
La concejala ha insistido en que, si bien se trata de un proyecto complejo, se está avanzando con un plan claro que culminará con la adecuación integral de este espacio histórico. «El paso que damos este lunes es muy importante, ya que nos permite ver más cerca la finalización de un proyecto que permitirá devolver a la ciudad, a finales de este año, un mercado de La Bretxa más moderno, cercano y accesible», ha afirmado Oyarbide.
En la fase inicial de las obras, se llevará a cabo la adecuación del espacio y el vallado del acceso principal, así como la organización de los accesos en las calles aledañas. Además, se instalarán elementos necesarios para la gestión de residuos y se coordinarán labores con los operadores del mercado para minimizar las molestias ocasionadas por las obras.
Las labores estructurales comenzarán posteriormente, y abarcarán la ejecución de escaleras, divisiones interiores y espacios comerciales. La duración estimada de los trabajos es de seis meses, con una finalización prevista entre octubre y noviembre de 2026.
El proyecto contempla diversas fases de trabajo que permitirán una transformación gradual del conjunto, con el fin de reintegrar la plaza de La Bretxa a la ciudadanía. La primera fase incluirá un nuevo acceso acristalado desde la plaza, que sustituirá el actual y conectará el edificio con el gimnasio, el futuro local de Lidl y el pasillo hacia el parking del Boulevard. Este nuevo acceso se espera que esté habilitado para su uso en verano.
Posteriormente, se realizarán trabajos para cubrir y reurbanizar la plaza, lo que implicará la reubicación de kioscos, mejora de la iluminación y renovación de las conexiones urbanas. Finalmente, el sótano se destinará a la reubicación del supermercado Lidl, que contará con bodegas, servicios e instalaciones generales para el mercado, así como un nuevo acceso de carga y descarga por la calle Iñigo. La finalización de estos trabajos está programada para el año 2027.































































































