Desde el Ayuntamiento, a través del Departamento de Movilidad y en colaboración con la Guardia Municipal, se han retirado un total de 1.115 tarjetas de estacionamiento para personas con discapacidad desde el año 2022. Esta acción responde a un uso fraudulento e ilegal de estos distintivos, que debe ser controlado para garantizar su correcta utilización. Según la concejala Olatz Yarza, el uso irregular de estas tarjetas es frecuente, lo que ha llevado a implementar medidas más estrictas de inspección.
Durante una reciente sesión de la comisión de Espacio Público, Obras y Servicios Urbanos, Yarza explicó que es necesario supervisar el uso de estas tarjetas europeas. Desde el 14 de diciembre, se han interpuesto 2.652 denuncias, según datos aportados por la edil en respuesta a una interpelación del concejal del PP, Tomás Pascua. Esta cifra refleja un compromiso por parte de la administración local para abordar el mal uso de los espacios reservados para personas con discapacidad.
Es importante mencionar que el hecho de denunciar el uso inadecuado de estas tarjetas no siempre resulta en su retirada. La normativa establece que las infracciones más comunes incluyen la falta de una tarjeta válida, su caducidad o el uso fraudulento, como utilizarla sin ser el titular o tras el fallecimiento de este. Estos incumplimientos pueden llevar a sanciones, así como a la posible retirada temporal de las tarjetas por un periodo de seis meses.
Las infracciones que se presentan con mayor frecuencia abarcan, entre otras, la ausencia de una tarjeta europea de discapacidad, la vigencia expirada de la misma, el uso indebido y el empleo de documentos falsificados. La concejala de Movilidad subrayó que se están realizando esfuerzos significativos para erradicar estas irregularidades, con el objetivo de proteger los derechos de las personas con discapacidad que realmente necesitan estas facilidades.
Según Yarza, en los últimos cinco años se han retirado un total de 1.115 tarjetas, con cifras específicas que ilustran el aumento de este problema: 146 retiradas en 2022, 314 en 2023, 270 en 2024 y 343 en el año anterior. Hasta el 10 de marzo de este año, ya se habían retirado 42. Este incremento en las retiradas demuestra la necesidad de una vigilancia continua y proactiva.
Las medidas adoptadas por el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento buscan garantizar que los espacios reservados para personas con discapacidad sean utilizados correctamente y no sean objeto de abusos. La colaboración entre diferentes organismos es esencial para crear un entorno urbano más accesible y justo para todos los ciudadanos. La correcta utilización de estos distintivos no solo es una cuestión de derecho, sino también de respeto hacia quienes realmente los necesitan.
La administración local continúa trabajando para mejorar el sistema de control y sanciones, asegurándose de que se actúe contra quienes incurren en el uso indebido de las tarjetas de estacionamiento para personas con discapacidad. La concejala ha manifestado su compromiso de seguir implementando acciones que reduzcan estas irregularidades y promuevan un uso responsable de los recursos públicos. En este sentido, la concienciación y la educación también juegan un papel fundamental.
Así, la lucha contra el uso fraudulento de las tarjetas de aparcamiento para personas con discapacidad es un desafío que involucra no solo a las autoridades municipales, sino a toda la sociedad. La colaboración y el respeto mutuo son claves para conseguir un entorno más inclusivo en Gipuzkoa. La administración local seguirá esforzándose por establecer un sistema que beneficie a quienes verdaderamente lo requieren y evite abusos que perjudiquen la esencia misma de la normativa.





























































































