San Sebastián se prepara para la celebración de la Semana Santa, marcando el regreso de las procesiones tras medio siglo de ausencia. Este año, un grupo de laicos donostiarras ha tomado la iniciativa de reanudar esta tradición, logrando ya la inscripción de 400 personas de diversas edades que participarán activamente en la conmemoración del Viernes Santo, que saldrá a las 20.30 horas.
La unión de estos voluntarios ha permitido recuperar tres de los pasos originales de las procesiones que se celebraban en la ciudad hasta la década de 1970. Entre los pasos restaurados se encuentran Jesús Nazareno, el Cristo yacente y la Virgen de la Soledad, que serán trasladados en andas desde la Catedral del Buen Pastor. Este evento se llevará a cabo el 3 de abril, con la colaboración de un grupo de porteadores.
Según Thais Munuera, miembro de la junta organizadora, los cofrades lucirán un hábito inspirado en el tradicional, que consiste en una túnica blanca y un caperuz morado con la cruz de Jerusalén. Sin embargo, también se ha abierto la posibilidad de que los participantes que lo deseen puedan asistir “de civil” portando un cirio, lo que busca fomentar una mayor inclusión en esta celebración.
La iniciativa no solo se centra en la organización del evento, sino que también busca involucrar a la comunidad en la preservación del patrimonio cultural. Munuera asegura que la cofradía está abierta a la colaboración de cualquier persona que desee ayudar en la restauración de imágenes, reparación de horquillas o en la dirección de ensayos con los pasos y tambores, que se llevarán a cabo en la catedral.
A pesar de que han logrado recuperar estos tres pasos originales, la cofradía también ha conseguido resgatar imágenes que estaban almacenadas en diferentes parroquias de Gipuzkoa que ya no celebran procesiones. Estas imágenes han sido restauradas y están expuestas, con la intención de que se incorporen a las procesiones en años futuros.
Munuera ha expresado su confianza en que el número de inscritos aumente en los próximos meses, convencida de que el creciente interés por la religiosidad en la sociedad no responde a una tendencia temporal. “Hemos sido siempre muy pudorosos con la fe y ahora queremos compartirla”, ha declarado, aludiendo a la necesidad de revitalizar esta tradición cultural.
La reanudación de las procesiones en San Sebastián es un paso significativo, ya que hasta este año, la ciudad era considerada “la única capital española” sin este tipo de eventos durante la Semana Santa, según indica el Obispado local. La cofradía ya está planificando futuras celebraciones, incluyendo el centenario que se celebrará en 2027, siempre con la esperanza de que se pueda llevar a cabo “si Dios quiere”.
En definitiva, el regreso de las procesiones de Semana Santa en San Sebastián no solo representa una revitalización de la tradición, sino que también refleja un renovado interés por la fe y la cultura local, lo que podría tener un impacto duradero en la comunidad. La participación activa de los donostiarras es un testimonio de cómo la historia y la religiosidad pueden entrelazarse para fortalecer los lazos comunitarios.





























































































